El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo. / ICAL - LETICIA PÉREZ
El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo. / ICAL - LETICIA PÉREZ

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, ha anunciado este jueves que solicitará una «reunión urgente» a su socio de gobierno y presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, para estudiar las posibilidades de recurrir al Tribunal Constitucional el decreto energético con el que cree que el Gobierno busca “engañar y arruinar a los españoles, recortando libertades y derechos para tapar su incapacidad política y su fanatismo climático”.

En un comunicado, el vicepresidente autonómico y dirigente de Vox ha manifestado su oposición frontal al «decretazo energético suicida» aprobado por el Gobierno y ha acusado a su presidente, Pedro Sánchez, de realizar una «nueva cacicada».

García-Gallardo ha añadido que esta nueva normativa de ahorro energético es un «castigo» a los comerciantes, empresarios y trabajadores en general, a quienes «penaliza» con medidas que «tienen apariencia de ilegalidad, además de ser ineficaces para afrontar la crisis energética» de la que responsabiliza al Gobierno y sus «22 ministerios». Además, se ha preguntado “cuándo se van a derogar las leyes climáticas que impiden estudiar» las posibilidades de obtener recursos energéticos en el subsuelo con los que lograr una «soberanía energética”.

«Después de ver a la izquierda celebrar la voladura de centrales térmicas y el cierre de centrales nucleares, ahora pretenden que los españoles pongamos el aire acondicionado a 27 grados y apaguemos los escaparates a las 22.00 horas: Quieren que apaguemos la luz para que no veamos la ruina en la que están dejando a España», ha argumentado el vicepresidente.

En el mismo comunicado, García-Gallardo ha vinculado estas medidas de ahorro con las decisiones tomadas por el Ejecutivo autonómico para «suprimir el gasto superfluo» y ha añadido que seguirá tomando medidas como las de «ajuste» frente a los «chiringuitos sindicales», a la vez que ha garantizado que no escatimarán recursos para «defender a los que trabajan por la prosperidad de Castilla y León, a los comerciantes, a los empresarios, a los castellanos y leoneses que se dejan la piel para dar de comer a sus familias, que iluminan sus escaparates o climatizan sus establecimientos para hacer de la región una tierra de esperanza, bienestar y futuro».