Verónica Casado, durante la rueda de prensa. / EFE
Publicidad
EFE / VALLADOLID

La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, consideró ayer que los niveles de inmunización respecto al coronavirus que ha revelado el estudio de seroprevalencia nacional, con solo el 7,2% de su población que ha generado anticuerpos, sitúa a esta Comunidad “muy lejos” de los niveles de protección necesarios para “no estar asustados”. En la rueda de prensa telemática posterior al Consejo de Gobierno, Casado explicó que con este estudio en la mano, únicamente 172.000 personas han pasado la enfermedad, lo que ha llevado al vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, a señalar que la Comunidad aún avanza por un camino “peligroso” por presentar un porcentaje de inmunizados “claramente insuficiente”.

De hecho, instó a echar cuentas para vislumbrar que, si con el 7,2% de infectados la COVID-19 ha costado la vida a 3.000 personas, cuando se alcance el 60% que marca la denominada inmunidad colectiva la cifra de fallecimientos puede ser muy superior si no se acierta con la estrategia. En este sentido, el vicepresidente insistió en que la desescalada determinada por las administraciones públicas tienen que “seguir los números” y modificar la estrategia para hacerla “más racional”, ya que los meses de invierno “son duros”, con una gripe que puede acumular los hospitalizados, entre otros factores.

No obstante, Igea consideró que este diagnóstico de la situación le invita a ser “optimista”, porque al menos se conoce la realidad de la situación y se pueden tomar medidas para mejorarla. En este sentido, destacó las “cosas buenas” que estos datos tienen para analizar lo ocurrido en Castilla y León, ya que en su opinión evidencian que la estrategia sanitaria “ha funcionado de una manera razonable”, aunque reconoció que no pueden estar satisfechos cuando sobre la mesa hay más de 3.000 fallecidos.

Pero insistió en que la tasa de letalidad ha sido “muy baja” en Castilla y León, a pesar de que el envejecimiento de la población es un factor que perjudica este indicador, lo que le llevó a incidir en que ahora es el momento de analizar “los errores y los aciertos” en la atención, para aplicar los tratamientos que mejor han funcionado, entre otras cuestiones. Igea llamó a “desinflar este globo”: “Que no se nos escape de las manos y que no nos explote”, ejemplificó el vicepresidente, antes de incidir en que los sectores económicos y también algunos alcaldes deben entender que “la peor estrategia” sería tener que “volver al confinamiento”.

Casado recordó que Castilla y León aportó casi 7.000 habitantes al estudio de seroprevalencia que analiza a nivel nacional a unas 60.000 y explicó que el resultado en esta Comunidad “no permite decir que estemos protegidos” frente a la COVID-19. En este sentido, ha explicado que la sociedad alcanzará un nivel de protección suficiente únicamente cuando alcance el 60% de inmunización, cinco veces más que el registro que presenta actualmente la Comunidad.

Casado vinculó los resultados del estudio con los registros de pacientes que son estimados por la Atención Primaria de Sacyl como COVID-19 -unos 63.000-, lo que le llevó a asegurar que el 58% de los ciudadanos han pasado la enfermedad de una forma tan leve o sin síntomas que ni siquiera han tenido que llamar a su médico de cabecera. n