La Consejera de sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado (i) y el alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa (d) durante una rueda de prensa celebrada este miércoles en Burgos para informar de la situación en la que se encuentra la ciudad por la pandemia. / EFE-SANTI OTERO
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La consejera de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Verónica Casado, ha descartado este miércoles la reanudación de la atención médica presencial por la negativa evolución epidemiológica y el alto riesgo de contagio, tras conocer de primera mano la situación en la que se encuentra el Hospital Universitario de Burgos (HUBU). Casado ha defendido que la atención telefónica es “un acto sanitario en sí mismo” y ha recalcado que así lo avala el propio Ministerio de Sanidad y otras instituciones sanitarias de prestigio.

Casado ha insistido en que la explicación para descartar la atención presencial es sencilla y se basa en “el alto riesgo al contagio” que tendrían los pacientes en las salas de espera, que podrían compartir con personas con coronavirus aún sin diagnosticar. Por eso, ha abogado por mantener la atención telefónica, si bien ha recordado que se han establecido filtros para pacientes crónicos o con atenciones programadas, a las que tras un contacto telefónico inicial, se les podrá citar para una consulta presencial.

La consejera se ha expresado así en referencia a la recogida de firmas llevada a cabo por Lydia Sainz-Maza, hermana de la mujer de Espinosa de los Monteros (Burgos) fallecida a causa de un cáncer después de no lograr ni una sola consulta de atención médica presencial, que ha reunido más de 140.000 rúbricas para la reanudación de éstas en el sistema sanitario de Castilla y León y que entregará este jueves en la Delegación de la Junta.