La consejera de Sanidad, Verónica Casado, durante una rueda de prensa. EFE/R.García

La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, ha asegurado que habló este mismo miércoles con la ministra de Sanidad, Carolina Darias, para informar de que iba a suspender cautelarmente la vacunación con AstraZeneca en la Comunidad y que Darias aceptó su decisión por ser competencia de las comunidades autónomas.

En declaraciones a Radio Nacional de España, la consejera que remarcado que hasta no tener unas pautas concreta de la Agencia Europea del Medicamento prefiere “ser prudente”, puesto que en Castilla y León estaban convocadas hoy “muchas personas” para ser vacunadas con esta marca, por lo que ha considerado que era necesario tomar esta decisión y aplicar el principio de precaución y seguridad del paciente.

Yo no lo puedo evitar, lo aprendí desde muy pequeña en la carrera que el principio de no maleficencia, de precaución y de seguridad del paciente es un principio a tener en cuenta“, ha declarado Casado a este respecto.

Preguntada por la situación que pueden estar viviendo personas que hayan sido vacunadas en las últimas horas con estas dosis en cuestión, la consejera ha expresado que esas dudas se subsanan “con datos” y ha destacado que los efectos secundarios relacionados con trombos tras la aplicación de la vacuna son inferiores a los que se desencadenan por sufrir la enfermedad de la covid, por lo que ha lanzado un mensaje de tranquilidad.

Sin embargo, ha destacado que las administraciones tienen que adaptarse a un “nuevo conocimiento científico” que parece relacionar los trombos surgidos en personas vacunadas de un determinado grupo de edad, a la espera de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dictamine al respecto. En este sentido, Casado ha afirmado que también Países Bajos y Alemania han tomado la misma decisión y “tampoco ha creado más alarma de la que ya podemos tener todos”.

Las palabras de Casado llegan después de que la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, haya asegurado en Mérida que las decisiones de qué vacunas, con qué criterio sanitario, a qué tramos de edad y calendario se administran “corresponden al Consejo Interterritorial de Salud y está decidido, no le corresponde a ninguna comunidad autónoma, a su manera de entender o a su fórmula política de confrontar”.