Vista de la A7
Imagen de archivo de la A7 en la salida de Valencia durante una operación especial de tráfico. EFE/Biel Aliño

Las primeras horas de la operación retorno de Semana Santa transcurren con normalidad en las carreteras españolas, aunque la Dirección General de Tráfico prevé que la situación se vaya complicando a medida que avance la jornada.

Tras dos años en los que la pandemia del coronavirus ha condicionado la Semana Santa por las restricciones a la movilidad, Tráfico calcula que desde el pasado viernes 8 y hasta mañana, cuando es festivo aún en seis comunidades, se producirán 14,6 millones de viajes por carretera, un 2,01 por ciento más respecto a 2019, año de referencia comparativa.

La DGT solicita además no bajar la guardia tampoco en los desplazamientos de corto recorrido una vez que se haya llegado al destino.

En estos días ha puesto a disposición la totalidad de los medios de los que dispone: la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, personal funcionario de los centros de gestión de tráfico, patrullas de helicópteros y personal encargado del mantenimiento de equipos y de la instalación de medidas en carretera.

También medios técnicos como 780 radares fijos, 92 de ellos de tramo, y 545 móviles de control de velocidad, además de 13 helicópteros, 39 drones, 216 cámaras y 15 furgonetas camufladas para controlar el uso de móvil y de cinturón de seguridad.

Al tratarse de una de las operaciones especiales de tráfico más complicadas del año por el gran volumen de viajes concentrados en un corto espacio de tiempo, la DGT ha lanzado este semana una campaña de concienciación que apela a la responsabilidad del conductor para evitar que se cumplan los pronósticos de los modelos matemáticos que indican que esta Semana Santa morirán 36 personas en las carreteras.

Y cuidado con el móvil, porque desde el 21 de marzo tenerlo en la mano está castigado con seis puntos.