Bajan un 33% las disoluciones matrimoniales durante estado de alarma

Las disoluciones matrimoniales -divorcios y separaciones- bajaron un 33% en Castilla y León durante los meses más duros de la pandemia entre abril y junio

Las disoluciones matrimoniales -divorcios y separaciones- bajaron un 33% en Castilla y León durante los meses más duros de la pandemia entre abril y junio, que se han traducido en un descenso de casi un punto porcentual, al pasar de las 4,6 rupturas por 10.000 habitantes en los tres primeros meses del año -del 4,9 en el 2T trimestre de 2019- a las 3,7 en el segundo trimestre.

Según ha explicado el Consejo General del Poder Judicial en un comunicado, la desescalada en la administración de justicia, la necesidad de adoptar medidas de seguridad e higiene en los juzgados y la persistencia de la incidencia de la pandemia han hecho que las características de la disminución de todos los indicadores en ese trimestre sean “tan diferentes a las de cualquier otro periodo anterior que es imposible extraer conclusiones de los datos que se presentan”, especialmente en términos interanuales.

De a cuerdo con los datos publicados, el mayor número de disoluciones matrimoniales por cada 10.000 habitantes se produjo en Canarias, con 5,3. Junto con Murcia, 54,2; la Comunidad Valenciana, 5; Cataluña, 4,9; Islas Baleares, 4,7; La Rioja, 4,6; Andalucía, 4,5; y Cantabria, 4,4.

Todas ellas superan la media nacional, que es de 4,3, por debajo de la cual se sitúan Madrid, con 3,4 demandas de disolución matrimonial por cada 10.000 habitantes; Castilla y León, 3,7; Aragón y Galicia, 3,8; y Extremadura y País Vasco, 3,9.

En el segundo trimestre del año se produjeron en Castilla y León, según los datos recogidos por Efe, siete separaciones no consensuadas, una menos que en el anterior trimestre; 26 consensuadas, diez menos; con 257 divorcios sin consenso, 127 menos; y 394 con él, 203 menos, y ninguna nulidad, en total 684 disoluciones matrimoniales, que suponen el 33,2 por ciento menos que en el anterior trimestre.

En el conjunto nacional, en el segundo trimestre las demandas de disoluciones matrimoniales se redujeron en un 42,1% respecto al mismo trimestre de 2019.