Asaja alerta de la aparición de hongos en el cereal al sur y este de la provincia de Soria

Los problemas fúngicos se centran en la aparición de roya amarilla, septoria, rincosporosis y helmintosporiosis en algunos cultivos.

Asaja Soria aconseja vigilar los cultivos de cereal a los agricultores de la provincia tras detectar la aparición de los primeros problemas fúngicos (roya amarilla, septoria, rincosporosis, helmintosporiosis, entre otros), con especial incidencia en el sur y este de la provincia, cuyo clima, al lindar con Aragón, es más cálido, por lo que la cosecha “va más adelantada”, según destacó a Ical la técnico de Asaja Soria Arancha Martínez.

“Los patógenos no han afectado de forma generalizada, por ello, es el momento de vigilar y tratarlo lo antes posible con fungicidas”, indicó para advertir que una de las variedad de trigo más sensible a la roya es el craclin y en Soria se cultiva mucho.

La primavera lluviosa y el invierno no extremadamente frío han provocado la proliferación de hongos en el cereal, una circunstancia que ya se dio el año pasado en las tierras de cultivo de Soria, a pesar de que no es habitual y obedece, exclusivamente, a las condiciones climatológicas. “Afectó al trigo cuando estaba en un desarrollo avanzado y se disminuyó considerablemente la producción”, recordó.

Las principales localidades afectadas son Almazul y Deza, aunque algunos agricultores de la zona de Alconaba también han advertido a la organización agraria de la existencia de roya amarilla en sus cultivos. “Se da en zonas que la cosecha agroclimáticamente está más adelantada”, puntualizó la técnico.

Asimismo, explicó que el patógeno de la roya amarilla se desarrolla muy rápido si encuentra las condiciones óptimas. Es más, su avance “es fulminante” y en una semana puede estropear toda la planta. En concreto avanza de abajo hacia arriba y va contaminando las hojas y la planta. “La planta no realiza bien la fotosíntesis y no grana bien la espiga”, precisó.

Asaja Soria adelantó que los daños -cuando los ataques son graves como podría ocurrir este año- podrían reducir la cosecha de forma notable. Los servicios técnicos del sindicato agrario ya han empezado a visitar parcelas sobre el terreno por toda la provincia para analizar la evolución y recomendar los posibles tratamientos paliativos. Lo más importante es saber si es preciso que el profesional haga o no el tratamiento, que suele ser caro, y si compensa o no el nivel de pérdida. Asimismo, la organización agraria aconseja a los agricultores que vigilen muy de cerca la evolución de sus cultivos y pidan consejo a los expertos antes de acometer tratamientos que a la larga pudieran resultar económicamente poco rentables.