Vuelve a aparecer Pedro

Un gol del canario permite al Barcelona imponerse a domicilio al Sporting de Gijón

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El Barcelona se llevó ayer los tres puntos de El Molinón con un solitario tanto de Pedro en la primera mitad en un partido en el que el líder mostró su clara superioridad, pero no la supo traducir en goles, y terminó defendiendo su propia portería ante el ataque postrero del Sporting de Gijón.

El preparador de los anfitriones, Manolo Preciado, arriesgó al poner como pareja junto a Rivera en el doble pivote al futbolista del filial Christian Portilla, que anteriormente solo había disputado menos de media hora con el bloque. El chaval lo pasó mal ante la enorme superioridad catalana en el centro del campo.

De cualquier modo, la primera ocasión clara llegó en una internada de Bilic, que superó por velocidad a Márquez. Desafortunadamente para los asturianos, la diana no llegó.

Los visitantes, que dominaban el esférico, replicaron con un pase de Xavi entre los dos centrales sobre la carrera de Messi, que se topó con un acertado Juan Pablo.

Abidal se convirtió en una muralla en la zona izquierda de la defensa azulgrana, y además se mostró bastante activo en ataque. Jugó con gran velocidad y se llevó algunos balones largos en los que Luis Morán partía con ventaja. En definitiva, fue uno de los hombres más destacados de la primera parte, en la que Ibrahimovic lo intentó desde fuera del área, aunque su disparo se marchó alto.

Al borde del minuto 30, el colegiado señaló una falta en la zona media de la parcela del Barça, que varios jugadores del Sporting se quedaron protestando. Xavi aprovechó la circunstancia para meter un balón largo hacia Pedro, situado en posición dudosa.

El canario se plantó delante de Juan Pablo y le batió con un tiro pegado al poste derecho, lo que dio a los de Pep Guardiola la ventaja en el marcador.

Después del descanso, y tras unos minutos con el mismo guión que en el primer acto, aunque sin que el Barcelona lograra crear situaciones de peligro, Preciado decidió hacer dos cambios que hicieron que la escuadra mejorara. Dio entrada a un ‘tocado’ Diego Castro y a Barral, y los rojiblancos firmaron sus minutos más brillantes de la contienda; obligando a Valdés a intervenir en un par de acciones.

Messi generó la siguiente ocasión del combinado ‘culé’, pero su disparo se marchó cruzado. Los de la Ciudad Condal ya no controlaban el compromiso con tanta claridad como en la parte inicial, y el Sporting de Gijón adelantó sus líneas unos metros.

Cuando el partido ya se acercaba al final, los locales redoblaron su empeño para tratar de igualar el marcador, pero la ansiedad, por un lado, y ciertas decisiones arbitrales polémicas, entre ellas la de perdonar la segunda cartulina amarilla a Pedro, impidieron que llegara el 1-1.

Lo acontecido enfadó a los aficionados del conjunto asturiano, que vieron cómo el Barcelona se llevó los tres puntos, pese a que al final no le quedó mas remedio que ‘pedir la hora’.