Vivos en el alambre

El Viveros Herol Nava aguanta la presión del Cajasur y logra los dos puntos frente al Cisne

0

Como un equilibrista en el alambre, el Viveros Herol Nava se mantiene fuera de los puestos de descenso pese a que en algunos momentos se vio en el abismo de la antepenúltima plaza, esa que acompañaría a Gijón Jovellanos y Tolosa a la Primera Estatal, y que actualmente ocupa el Cajasur Córdoba, que es quien está moviendo ese alambre al conjunto segoviano, que sabe que ya no puede fallar más si no quiere que todo el proyecto se le caiga al abismo.

El triunfo del cuadro cordobés en Tolosa había situado al equipo andaluz por encima del navero al inicio del encuentro que el Viveros Herol jugaba en una desangelada cancha frente al Cisne, el convidado de piedra en un encuentro en el que los de Perales se jugaban buena parte de la temporada, y los gallegos prácticamente nada.

Y esa necesidad hizo que el arranque de partido de ambos conjuntos fuera extraordinariamente desigual. Mientras que los de casa, con Carlos Villagrán metido en la pista pese a su edema óseo, iban como aviones sobre la pista, los visitantes las veían venir. Así, en el primer minuto de juego el marcador señalaba un 2-0 para los naveros, en el cuatro los de Perales ya habían marcado cuatro tantos por uno su oponente, y en el ocho Antonio Llopis colocaba el 7-1 después de que el técnico visitante, Javier Fernández, ya había agotado un tiempo muerto, y los (pocos) aficionados locales se frotaban los ojos por lo que estaba sucediendo sobre la cancha.

Teniendo en cuenta el desarrollo de los partidos del Viveros Herol Nava, los seis goles de diferencia no venían a decir demasiado, pero las sensaciones que ofrecía el Cisne no eran en absoluto inquietantes para el equipo navero. David Chapela era el único que, atacando por la zona central, comenzaba a producir para su equipo, pero todo lo que en ataque le daba a su equipo el central gallego, se lo restaba en defensa, permitiendo que Llopis llegara prácticamente a los seis metros a poco que los de casa movieran la bola con algo de ligereza. Porque esa fue la clave de la victoria parcial de los segovianos en la primera parte, ya que el Viveros Herol siempre acabó sus acciones de ataque con lanzamiento, obligando al portero Pablo Galán a intervenir, mientras que en la otra portería, el Cisne acumulaba bastantes pérdidas, por más que Samu, que inició muy bien el choque, fuera bajando alarmantemente su porcentaje de aciertos.

Un penalti que vino bien A diez minutos para el final, con 12-6 en el marcador, llegó la, tan temida como esperada, pájara del Viveros Herol Nava, que de defender con mucho acierto pasó a recibir goles con bastante asiduidad. Tanto fue así que las rentas comenzaron a bajar hasta llegar a los tres goles, con el 17-14 que puso no poca inquietud en la parroquia local, que tuvo la oportunidad de respirar tranquila cuando, con el tiempo cumplido, Samu rechazó un lanzamiento de siete metros a Adrián Menduiña, por lo que al descanso se llegó con un 18-14 que dejaba el partido abierto, pero al menos mantenía a los locales con una ventaja suficiente en el electrónico.

La segunda mitad se inició de forma muy distinta a la primera, porque el Cisne elevó su nivel defensivo, aunque en ocasiones con un cierto toque de juego duro, como una fea acción de Carlos Pombo sobre Carlos Villagrán que supuso dos minutos para el jugador visitante, que ni tan siquiera se disculpó, pero que consiguió el propósito de continuar propiciando la escalada de su equipo en el partido, dejando a los naveros sin marcar durante los primeros cinco minutos de reanudación, situándose tan solo dos tantos por detrás, y con un contragolpe claro para colocarse a tan solo uno. Pero Samu sacó un claro contragolpe gallego, y aunque en el siguiente ataque Isma Juárez falló un penalti por medio metro (lo que faltaba por ver esta temporada), esa parada del portero local se convirtió en el punto de inflexión del choque, porque Llopis, Tello, y el propio Samu de costa a costa cuando el Cisne jugaba sin guardameta, volvieron a colocar la diferencia en cinco goles para los segovianos.

A cuarto de hora para el final, era el momento para bajarle de nuevo las pulsaciones al partido… pero el equipo de casa tardó un poco en entenderlo, hasta que dos fugaces contraataques del rival redujeron las distancias a tan solo tres goles, y obligaron al cuerpo técnico navero a pedir tiempo muerto para poner orden y cosas claras. Tanto que elevando de nuevo el nivel defensivo, y con Samu colaborando bajo los palos, el Viveros Herol devolvió los dos contragolpes para elevar de nuevo la renta a cinco, llevándola incluso a los seis goles cuando se entraba en la recta final del choque.

Buscando la taquicardia En vista de que no había manera de reducir las distancias, el entrenador del Cisne optó por tratar de revolucionar el encuentro, pasando a defensa 4:2 con marcas individuales sobre Villagrán y Tello, buscando poner el partido en modo taquicardia. La solución que puso el Viveros Herol Nava fue la de jugar con ‘pequeños’, dejando pasar los segundos y encontrado los espacios en la abierta defensa gallega para mantener la renta, que continuaba siendo de seis goles a cinco minutos para la conclusión.

Así el Viveros Herol Nava logró una plácida victoria, quizá la primera de la campaña en casa, y mantiene los dos puntos de renta sobre el Cajasur Córdoba, cuando restan dos encuentros para el final de la competición… y el último de ellos es un Viveros Herol-Cajasur en Nava. Mejor llegar a ese partido dos puntos por delante de los andaluces.