Un Unami paciente goleó al Fisober

A pesar de fallar hasta dos penaltis, El equipo segoviano no tuvo problemas para superar a su rival.

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El Unami de fútbol sala femenino no necesito de su mejor día en el apartado anotador para golear a un Fisober que en ningún momento dio muestras de poder siquiera inquietar al conjunto de Luis Martín, superior desde el primer minuto hasta el último de un partido demasiado desnivelado.

El planteamiento defensivo del conjunto gallego sobre la cancha del Pedro Delgado fue similar al que ofreció el Simancas dos jornadas antes frente al Unami, con una defensa en menos de media cancha tratando de cerrar todos los huecos sobre el previsible ataque del equipo segoviano. Pero la renuncia al contragolpe, y el constante envío en vertical a la pívot con balones frontales fáciles de defender, condenó al Fisober a pasarse corriendo detrás de la pelota durante casi todo el partido. Y no hay equipo capaz de hacer eso sin cometer errores.

El Unami, consciente de los errores que le llevaron a perder dos puntos en su último partido como local, planteó un partido sin prisa en el juego, pero sin pausa en el goteo de ocasiones, que inició Rocío con un lanzamiento al palo. Ahora bien, los errores en el remate, con varias jugadoras como Patri, y Sofi, absolutamente desafortunadas en ese aspecto, estuvo cerca de llevar a la desesperación a las segovianas.

En el ecuador del primer tiempo, los colegiados señalaron penalti por mano de Inés, pero Patri envió fuera el lanzamiento, como también mandó fuera un remate claro dentro del área pocos segundos más tarde. Apenas unas jugadas después, los árbitros señalaron un segundo penalti en el área visitante por otra mano, esta vez de Mireia, lo que provocó la incomprensible expulsión del entrenador del Fisober, salvo que insultara a los árbitros en voz baja, porque con tan poca gente en el Pedro Delgado se escucha perfectamente cada palabra, y no se escuchó nada malsonante.

Sofi envió a las manos de la portera la segunda pena máxima de la tarde, un hecho que afortunadamente se quedó en anécdota porque Luci, culminando una acción de contragolpe, anotó el 1-0 calmando los ánimos de las jugadoras locales, que continuaron regañadas con el gol cuando Cris, en un doble penalti a un metro del área, volvió a estrellar su lanzamiento en las manos de la guardameta gallega.

Como ya se sabe en estos casos, después de cien ocasiones claras, suele entrar el gol más tonto, y así Laura Llorente, a pocos segundos para el descanso, se revolvió dentro del área, y con su lanzamiento mordido superó a Leti, poniendo el 2-0 en el electrónico.

Cuando Luci, en los primeros compases del segundo tiempo, elevó el 3-0 después de que Laura Llorente realizara una buena acción dentro del área visitante, la emoción por el desenlace final del choque se marchó por la puerta. Pero como quiera que al partido aún le restaban 18 minutos de juego, el Unami se puso en “modo reserva”, mientras que el Fisober quiso adelantar sus líneas, marcando un gol por medio de Noelia, y disponiendo de otro par de ocasiones en forma de mano a mano frente a Estela, que se encontró con algo más de trabajo de lo inicialmente esperado.

En el banquillo local, Luis Martín repartía minutos, sabedor de que en el tramo final del choque iba a ser importante el fondo físico, como así sucedió. Mientras que las jugadoras gallegas bajaban su ritmo, las segovianas lo mantuvieron, por lo que el choque volvió de nuevo a ser de una sola dirección, la de la portería de Leti, que no pudo pararlo todo, encajando tres goles de Laura Llorente, más otro de Cris, en unos minutos postreros en los que el equipo de casa jugó a placer, olvidando sus errores en el remate del primer tiempo.