Un tablero para la vida

El Club UNED presenta el primer circuito juvenil de ajedrez, un deporte que ayuda a más de 100 niños en Segovia a concentrarse, mejorar en sus estudios y tomar decisiones.

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El ajedrez florece en Segovia. Tres de los seis campeones de Castilla y León del año pasado son segovianos, un nivel competitivo que pone en valor la capacidad formativa de un deporte que fortalece como pocos el desarrollo mental. El Club UNED organizará con la colaboración y financiación del Instituto Municipal de Deportes el primer circuito juvenil de la provincia para menores de 16 años. El campeonato se desarrollará desde el 22 de febrero al 24 de mayo. “Son fechas muy descolgadas, normalmente los torneos de ajedrez se juegan en verano y en ferias. La idea es incentivar a los chavales y que no pierdan la ilusión ahora que tenemos ese boom”, asegura Sebastián Armesto, organizador del evento y monitor de la Federación Española de Ajedrez.

Más de 100 de los 150 socios del Club UNED son menores de edad, un dato que demuestra una clara finalidad educativa. El ajedrez motiva a los niños superdotados, ralentiza el acelerado proceso cognitivo de los hiperactivos y, en general, sirve de herramienta para el desarrollo de la infancia. “Ayuda mucho a la toma constante de decisiones. Un niño aprende si una acción es buena o mala, a reflexionar sobre la decisión que ha tomado un minuto antes y, terminada la partida, aprende en qué se ha equivocado”, explica Armesto, que lleva ocho años dando clase, ahora en la Asociación de Vecinos de La Albuera.

Una asignatura contra la violencia

La exigencia estratégica del ajedrez supone una barrera a la violencia y corta los comportamientos problemáticos. “Tenemos tres o cuatro casos con niños que tenían problemas. El ajedrez no es una receta milagrosa, pero ayuda a parar la violencia porque tienen que pensar dos o tres veces antes de hacer algo mal. En fútbol, si chutas no das vueltas a nada. Esto es reflexión”, sostiene el monitor. El PSOE ha aprobado esta semana una proposición no de ley para que el ajedrez sea una asignatura curricular en todo el territorio nacional.

El organizador destaca la labor de Luis Berzal. También monitor federativo, Berzal lleva 14 años dando clase en la Asociación de Vecinos de la Nueva Segovia. Clara Rivas, campeona de Castilla y León sub-18, fue una de sus alumnas más brillantes. Armesto la define como “la mamá de todos los niños”. El ajedrez no separa las competiciones por sexos y Rivas, una de las dos chicas que compiten regularmente con unos 20 chicos, confiesa haber sido con seis años “la persona más feliz del mundo” delante de un tablero. “Me gustaba porque es un juego con el que se pueden aprender muchas cosas y me ayudaba para matemáticas y lógica en el instituto, a resolver todo tipo de problemas. En el ajedrez siempre hay infinitas posibilidades para todo”, añade esta estudiante de magisterio de 18 años.

“sin el ajedrez sería mucho más alocada” Rivas compite en el campeonato nacional por selecciones autonómicas desde 2008 y sigue jugando partidas amistosas. No se dedicará profesionalmente a ello, pero agradece la madurez que le ha dado practicarlo tres horas semanales: “Mejora un montón la concentración porque aprendes a centrarte en algo hasta terminarlo. Sin el ajedrez sería mucho más alocada. Las decisiones hay que tomarlas pensando. Cuanto más reflexiones mejor, tanto en el ajedrez como en la vida”. Juan Martínez De Diego, campeón regional sub-8, y Iratze Punzón, campeona sub-10, siguen los pasos de la reina.