Un “sueño cumplido” para Javier Guerra

El padre del maratoniano, Paco Guerra, explica que uno de los objetivos de su hijo en Pekín era clasificarse para los Juegos de Río

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Apenas un par de días después de la maratón del mundial de Pekín, la resaca tras la gran actuación del segoviano Javier Guerra sigue a flor de piel.

Y es que no es para menos. Tener a un segoviano entre los trece mejores del mundo no es una hazaña que se pueda conseguir cada vez que se presenta la oportunidad. Analizando los resultados de Guerra, cabe señalar que fue el tercer europeo en cruzar la línea de meta, tan solo fue superado por los italianos Pertile y Meucci que terminaron cuarto y octavo respectivamente.

Días antes de partir a tierras chinas, Javier habló con la redacción de deportes de El Adelantado y explicó que su objetivo principal era terminar lo más arriba posible en la clasificación y si fuera posible conseguir el pasaporte que le llevara a los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016.

Durante el transcurso de la carrera, el gran enemigo de los maratonianos atizó con mucha fuerza, el calor. “Eso fue lo que le privó de arriesgar y a lo mejor estar más cerca del grupo de cabeza”, matizó el padre del atleta segoviano, Paco Guerra.

Pero como Javier suele hacer en las carreras, optó por reservar fuerzas e ir de menos a más. Hizo una carrera muy inteligente y luchó con todas sus fuerzas para que las condiciones climatológicas no pudieran con él.

Tanto calor hizo en la maratón que muchos de los favoritos de la carrera se quedaron a más de 7minutos de los registros que tenían.

Uno de los referentes que no pudo terminar la carrera fue el keniata Dennis Kimetto, que logró el récord mundial en Berlín 2014 con una marca de 02:02:57. El mejor registro anterior lo tuvo Wilson Kipsang que curiosamente también abandonó la prueba de Pekín a mitad de camino.

Una vez terminada la prueba, el atleta segoviano obtubo la recompensa a tantos entrenamientos acumulados en sus piernas desde que finalizase la maratón de Londres el pasado mes de abril, la clasificación a las Olimpiadas de Río de Janeiro 2016.

“Para mi hijo, y para cualquier deportista, ir a las olimpiadas es un sueño cumplido” afirmó su padre. Ahora sí que sí, Javier Guerra podrá competir en las próximas olimpiadas de la ciudad brasileña contra los mejores atletas del mundo.