Un derbi de veinte minutos

El Cuéllar Eufón se dejó el partido en un pésimo inicio que el Unami aprovechó de manera sumamente efectiva.

0

El Unami se aprovechó del pésimo arranque de partido que tuvo el Cuéllar Eufón para dejar sentenciado en 20 minutos un derbi que a partir de ese momento fue un quiero y no puedo por parte del conjunto cuellarano.

Engañó el partido a los aficionados en un primer momento, ya que los nervios que mostraron tanto Alonso en la portería local, como Mario en la visitante pusieron el corazón en un puño a sus compañeros cuando el choque aún no había cumplido su segundo minuto de vida, y dieron la errónea impresión de que ambos equipos acusaban en exceso el hecho de disputar un partido de rivalidad provincial.

Pero el Unami se rehízo con prontitud, y a ello contribuyó en gran medida la consecución de su primer gol, en una acción en la que la defensa del Cuéllar Eufón no estuvo nada hábil a la hora de tirar el fuera de juego, y permitió que un balón prolongado en la frontal le llegara en buenas condiciones a Felipe, que sólo tuvo que cruzar el esférico ante la media salida de Mario.

El tanto hizo que el Unami se creciera tanto como se empequeñeció el Cuéllar Eufón, ahogado en la salida del balón por la presión de un conjunto local que dominaba en todas las facetas del juego. Así, tras una acción a balón parado en la que los visitantes tampoco estuvieron nada finos, Fran cabeceó a las mallas un buen centro de Pocho, haciendo subir el 2-0 al marcador.

Aún tardó cinco minutos más el cuadro visitante en entrar en el partido, preocupado como estaba en ganar la batalla arbitral cuando lo que perdía era la guerra del partido. Fran ponía el tercero para los locales al transformar un claro penalti cometido sobre Felipe, y fue a partir de ese momento cuando el partido comenzó a moverse en terrenos de igualdad, a pesar de que el Cuéllar Eufón prosiguiera en su conflicto con el árbitro, aunque hay que reconocer, en honor al conjunto cuellarano, que en alguna de sus protestas no le faltaba razón, como en la de la lesión de Víctor, pero no precisamente en la del presunto penalti en el área local por desmayo de Chema cuando se internaba en el área local.

El Unami bajó el ritmo defensivo, y de esta manera jugadores como Pablo o Héctor comenzaron a verse más liberados y cogieron más peso en el juego ofensivo de los visitantes. Chema dispuso de un par de ocasiones, y Alonso sacó un espectacular remate sin ángulo de Pablo en el que el palo también fue protagonista.

El problema para el Cuéllar Eufón fue que no consiguió el gol que le volviera a meter en el partido antes del descanso, algo que le vino muy bien al Unami para asentar su esquema defensivo y buscar las contras para terminar de sentenciar el choque. Pero ni unos ni otros consiguieron su objetivo en un segundo tiempo que tuvo menos intensidad que el primero.

El equipo dirigido por Félix Blanco adelantó sus líneas y cogió el peso del partido, mientras que el Unami buscaba de manera constante la velocidad de Felipe, un auténtico quebradero de cabeza para la defensa cuellarana.

El choque se quedó en los “casis”, porque el Unami casi culminaba sus contraataques, pero fallaba en el pase decisivo, mientras que el Cuéllar Eufón llegaba bien a la frontal del área, pero tampoco encontraba la forma de culminar sus acciones. Aún así, el balón rondó más la meta de Alonso que la de Mario, y así el portero del Unami se tuvo que emplear a fondo en un lanzamiento ajustado pero carente de fuerza de Óscar, y otro mucho más peligroso de Frutos cuando el partido ya expiraba.