Un autogol de Jairo le concedió el triunfo al Unami ante el líder

El partido entre dos de los mejores equipos de la categoría tuvo mucha lucha y poco juego.

0

El Unami se convirtió en el primer equipo en doblegar al líder de la Regional de Aficionados. Y lo hizo con mucho trabajo, buena dosis de oficio, y mucha fortuna, puesto que cuando el partido agonizaba con un empate sin goles, un centro de Seta al corazón del área fue rematado por el central Jairo al fondo de su propia portería.

El gol no hizo justicia a los méritos de unos y otros en el partido, ya que lo más justo hubiera sido un reparto de puntos, porque tanto Unami como Burgos Promesas pelearon lo indecible sobre el campo de La Albuera, por cierto en un estado “raro raro”, aunque el juego combinativo quedara muy oscurecido por el tremendo ímpetu que ambos conjuntos dispusieron en la presión defensiva.

El equipo de casa, con el viento favorable en el primer tiempo, apenas generó peligro sobre la meta de Juan Manuel más que un remate, o así, de Juanlu a centro de Felipe, que se convirtió en el jugador más incisivo de los locales entrando por banda derecha. El Burgos Promesas, por su parte, esperaba a la contra con un Raymond que sembraba el pánico por su velocidad, aunque Laruso terminó por cogerle el aire y desactivar su juego, aunque en todo momento el delantero burgalés dejó su impronta de buen jugador.

Entre el aire que no permitía, y el rival que no dejaba, el fútbol pasó a convertirse en una lucha sin cuartel en la que no había una sola concesión, porque en cuanto algún centrocampista quería hacer algo distinto con la pelota, no tardaba en verse rodeado de contrarios, obligándole a soltar el cuero lo más lejos posible si no quería perderlo.

Estaba cantado que el fuerte ritmo impuesto por ambos conjuntos en el primer tiempo no podía mantenerse durante todo el partido, aunque tras el descanso el viento amainó. Las ocasiones de gol llegaron con cuentagotas, pero llegaron, y así Maroto y Laruso dispusieron de las suyas para los de casa, mientras que en el cuadro visitante Baltasar lo intentaba con mucho peligro desde la frontal.

Con el partido metido de lleno en el descuento, con los dos equipos poniéndole el partido muy difícil a un árbitro que hizo lo que pudo, y los espectadores pensando en el 0-0, llegó el autogol de Jairo que le dio los tres puntos al Unami. La polémica final que montó el Burgos con una acción del portero local Roberto no fue más que una excusa de los visitantes para cargar las tintas contra el colegiado. Como si él hubiera metido el gol.