Solvencia antes que brillo

Un gol de Dani Arribas en los primeros minutos de partido, y otro de Calleja en el tramo final sentenciaron la victoria de la Segoviana sobre el Bupolsa.

Jugando de manera consistente como local, la Gimnástica Segoviana ha ido poco a poco encontrando su espacio dentro de los mejores conjuntos del grupo octavo de la Tercera División. El equipo azulgrana resolvió con solvencia su partido ante el Beroil Bupolsa, aprovechando dos de las escasísimas ocasiones de gol que tuvo, e impidiendo que su oponente tuviera más que una.

El conjunto gimnástico estaba teniendo problemas de intensidad en los primeros minutos de sus partidos en casa, pero en la tarde de ayer se encontró con un oponente absolutamente dormido en los primeros compases del choque. Tanto, que un balón a la espalda del lateral Saúl le dio la oportunidad a Quique de enviar un servicio al área, que recogió Dani Arribas para, tras revolverse buscando su pierna izquierda, colocar el esférico lejos del alcance de Alex. Espectadores de excepción del 1-0 fueron los defensores del Bupolsa, que mostraron una empanada importante en el primer tramo de partido.

Quiso la Segoviana aprovechar un poco más los minutos malos del contrario para marcar un segundo tanto, y Arribas dispuso de un lanzamiento desde la frontal que detuvo Alex con seguridad; pero con el paso de los minutos el equipo visitante fue asentándose sobre el terreno de juego, y los de casa fueron rebajando su ambición, desde buscar el 2-0, a simplemente mantener la posesión de la pelota, habida cuenta de que la irregularidad en la presión que mostraban los jugadores burgaleses, a veces más activos, otras simplemente mirando cómo Miguel y Calleja se asociaban con cada uno de sus compañeros.

Chema, lesionado

Dos acciones vinieron a torcer el gesto de los locales en un primer tiempo que transcurría lento y plácido como las tardes de verano al borde de la piscina. Chema caía lesionado al tratar de despejar un envío en largo sobre Zamora, y su rotura en el biceps femoral de la pierna derecha obligaba a Roberto a saltar al campo en su lugar. Poco después, Manu veía una justa tarjeta amarilla al tratar de evitar un contragolpe, y la Segoviana se encontró con sus mejores bazas para destruir el juego rival en el centro del campo bastante mermadas. Pero, como en los peores momentos surgen los jugadores de personalidad, tanto Anel como Ricardo reclamaron su cuota de protagonismo, y ellos se bastaron para frenar todos los ataques de los visitantes, que solo inquietaron el marco de Facundo en un lanzamiento de falta que, tras un despeje azulgrana, permitió a Guti empalmar el balón a las manos de Facundo.

El resto de la primera parte se pasó entre el control de juego de la Segoviana, y el querer y no poder del Bupolsa, que si bien logró igualar el juego, evidenció una tremenda falta de calidad en los metros finales. Quizá el estado del césped de La Albuera tuviera algo que ver con que todos los pases en profundidad, alguno de ellos muy sencillos, se convirtieran en auténticos castigos para el compañero que debía darse una buena carrera para intentar recoger un balón/conejo, que casi siempre terminaba marchándose fuera de los límites del campo.

Si la primera parte había ido de más a menos, tras el descanso el partido se cayó definitivamente, hasta el punto de que no fueron demasiadas las ocasiones en las que ambos conjuntos consiguieron dar tres pases seguidos.

Sí se pudo ver a un Bupolsa algo más ambicioso en la presión, con las líneas más adelantadas buscando dar la sorpresa en forma de contragolpe tras un robo cercano al área de Facundo. Pero salvando un error de Roberto, corregido por Xavi al despejar el envío al área azulgrana, la Segoviana no se confundió en la salida del balón, bien armado atrás evitando cualquier contra burgalesa.

Más interés fuera que dentro

Así, durante varios minutos hubo más noticias ajenas al balón, que con él en juego, incluyendo un amago de bronca de la grada a Santi Sedano por la sustitución de Quique por Rubén, o la inquietud que generó el calentamiento de Pablo, y que hizo volver los ojos hacia un Facundo que, salvando una tarjeta amarilla por perder tiempo en un saque de puerta, no dio muestras de encontrarse lesionado, si bien la exigencia de los jugadores del Bupolsa con el cancerbero azulgrana tampoco fue máxima, ni mucho menos. Sin olvidar las tarjetas amarillas que vieron tanto Xavi como Rubén, que les llevarán a perderse el encuentro frente a la Arandina de la próxima jornada.

Un remate alto de Zamora tras un saque de esquina se convirtió en la mejor ocasión visitante de todo el segundo tiempo, que fue entrando en su tramo final con una cierta inquietud por el marcador. Sedano dio entrada entonces a Ricardo por un Dani Arribas que había trabajado de firme en el encuentro, y su acierto fue máximo, puesto que el delantero azulgrana fue el protagonista de la acción con la que se inició la jugada del 2-0, peinando un envío en largo hacia Miguel, que vio la carrera de Rubén, cediéndole el balón a la espalda de la defensa. El centrocampista azulgrana recortó en la frontal, y cuando se esperaba el lanzamiento, hizo gala de su calidad cediendo la pelota a Calleja, que superó con tranquilidad la salida de Alex. Reclamó el Bupolsa fuera de juego en el último pase, pero el árbitro dijo que nones.

El 2-0 permitió a la Segoviana vivir un plácido final de partido, y sumar tres puntos más que le mantienen en la cuarta plaza de la clasificación. No son pocos los equipos que acechan ese puesto, pero si los azulgranas siguen haciendo gala de su efectividad, poco a poco se irán asentando en las posiciones de privilegio.

FuenteJavier Martín 
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