Riblon sale del anonimato

El galo se lleva la primera etapa pirenaica y la batalla entre Contador y Schleck acaba en tablas

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El francés Christophe Riblon, del equipo Ag2r, un actor secundario del pelotón, firmó la victoria en la decimocuarta etapa del Tour de Francia, la que estrenaba los Pirineos, disputada entre Revel y Ax3 Domaines, de 184,5 kilómetros, en la que Andy Schleck mantuvo el liderato ante Alberto Contador después de un marcaje que terminó en combate nulo.

Riblon fue el gran protagonista en el primer contacto con la montaña, una jornada con final en alto donde dejó de ser anónimo gracias a una escapada de más de 160 kilómetros que le condujo hasta la cima de Les Domaines. Llegó en solitario, con 54 segundos de ventaja sobre el ruso Denis Menchov (Rabobank) y el español Samuel Sánchez (Euskaltel), segundo y tercero, respectivamente.

Los grandes favoritos, Andy Schleck y Alberto Contador, firmaron tablas en el primer duelo de la semana decisiva. Se marcaron hasta la pasividad y cruzaron la línea junto al español Joaquím, ‘Purito’, Rodríguez, el holandés Robert Gesink y el belga Jurgen van den Broeck, a 1,08.

Fue pues un día señalado para Riblon, que se zampó en solitario el Col de Palhieres y Les Domaines, aguantó una ventaja moderada y fue capaz de alcanzar el mayor éxito de su vida en una de esas etapas de prestigio que le sirvió para abrir su palmarés en el Tour a los 28 años. Por el contrario, entre los grandes no hubo gresca, sino cerrojazo. Contador arrancó tres veces en el ascenso definitivo, pero Schleck no cedió. «El final era fácil y se iba cómodo a rueda, era difícil abrir diferencias. De todas las formas no he tenido mi mejor día. Nos hemos marcado y otros se han ido por delante», indicó el madrileño.

De todas formas, el doble ganador de la ronda gala también se mostró cauto respecto a otros rivales con los que tendrá que pelear en días venideros. «Me preocupa que alguien como Samuel Sánchez coja tiempo, aunque, de todos modos, no ha sido una diferencia significativa».

Así que Andy y Alberto firmaron tablas en espera de otros escenarios pirenaicos. El luxemburgués subió al podio a ponerse el maillot amarillo, prenda que conserva con 31 segundos de ventaja sobre el de Pinto. El gran beneficiado de la jornada fue Samuel Sánchez, que limó 14 segundos en la general. Sigue tercero, a 2,31.

La etapa, lanzada por un grupo de nueve corredores que se soltaron del pelotón en el kilómetro 25, se animó en el ascenso al Col de Pailhéres, un precioso y duro puerto de categoría especial de 15,5 kilómetros al 7,9 por ciento de pendiente media.

Mientras, la fuga se desmigajaba, saltó por detrás el alicantino Rafa Valls (Footon), segundo en la etapa de les Tousses, en los Alpes. Luego se despegó Carlos Sastre, el vencedor del Tour de Francia 2008, con ganas de brillar en un final de etapa que conquistó chupete en mano en 2003.

El dúo español se juntó a un kilómetro de la cima para coronar a 1,50 del francés Christophe Riblon (Ag2r), único superviviente de la fuga junto a su compatriota Moinard, que le seguía a escasos segundos. El grupo de Contador y Schleck pasó a 2,40. El Astana asumió el ritmo de la carrera antes de afrontar el puerto de las 19 curvas de herradura. Se exprimió el cántabro David de la Fuente y cedió el testigo a Dani Navarro, que celebró su 27 cumpleaños.

Tras un descenso vertiginoso en el que Riblon mantuvo su ventaja, llegaron las cuestas de Les Domaines, 7,8 kilómetros hasta meta al 8,2 por ciento.

Sastre dejó las fuerzas que le quedaban en soltar a Rafa Valls, pero por detrás, en la otra liga, Vinokourov arrastró a los favoritos como una locomotora. Eso acabó con Sastre y seleccionó a un grupo con Contador, Schleck, Van den Brocke, quinto en la general, Samuel Sánchez, Menchov, Gesink y ‘Purito’ Rodríguez.

El trabajo el Astana durante toda la etapa necesitaba la rúbrica del líder. A 4,5 kilómetros de meta, Contador cambió de ritmo. Andy se le pegó como una lapa, como Menchov y el resto a continuación. Un kilómetro después se repitió la jugada con el mismo resultado. Total, que como no había manera de soltar al líder, el de Pinto paró en seco. No más intentos.

Mientras Riblon tocó el cielo con las manos, el pequeño de los Schleck y el español se dedicaron a mirarse. ¿No tiras?: Pues yo tampoco. Menchov y Samuel aprovecharon el marcaje para marcharse y arañar un puñado de segundos. Pacto de no agresión entre los dos pesos pesados del Tour. Combate nulo. Hoy, con el Aspet y el Port de Balés, será otro día.