“¿Que no hay dinero para comer? Pues que lleven fiambreras”

La plantilla de la Gimnástica Segoviana, que acumula varios meses sin cobrar, tuvo que costearse la comida y los bocadillos en el desplazamiento que el equipo realizó a León.

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Cuando se echa un vistazo a la tabla en el grupo octavo de la Tercera, y se mira la clasificación de la Gimnástica Segoviana, el aficionado medio considerarla la temporada del equipo como más que aceptable, tercero en la tabla, con un calendario favorable, y ejerciendo de grande de la categoría, al igual que sus equipos filiales, bien situados en sus respectivas clasificaciones.

Sin embargo, el trasfondo es bien distinto. El esfuerzo que está realizando la plantilla para abstraerse de la situación que atraviesa el club es encomiable, pero empieza a colmarse el vaso. La dejadez de la Junta Gestora con el equipo ha alcanzado tales extremos que en el desplazamiento que el plantel realizó hasta León el pasado 18 de abril la expedición no tenía dinero para costearse la comida. Puestos al corriente de esta situación, la respuesta por parte de uno de los gestores del club fue de las que hacen pensarse si continuar jugando en estas condiciones: “Pues que lleven fiambreras”.

Así lo han confirmado a esta redacción varios miembros del plantel azulgrana, que también han señalado que finalmente comieron en León, y que también pudieron recuperar fuerzas después del partido gracias a unos bocadillos, pero ni la comida ni los bocadillos fueron costeados por el club, sino por algunos de los miembros del equipo.

La Segoviana acumula una deuda de varios meses con los futbolistas, que no han dejado de trabajar en el campo pese a que las condiciones en las que lo están haciendo no son ni mucho menos las idóneas.

El préstamo que no fue

Pero la inacción de la Junta Gestora está pesando mucho en el ánimo de los jugadores, que ven cómo desde algunos estamentos sí se está trabajando en la gestión de patrocinadores de mayor o menor calado, pero que aún siguen esperando que, por ejemplo, el préstamo con toma de razón que la asamblea del club azulgrana aprobó el pasado 6 de febrero, y de la que no se quiso especificar la cantidad, aunque ésta podía establecerse en 30.000 euros, pueda tomar cuerpo en algún momento.

Lo cierto es que la paciencia se agota, y aunque la expectativa deportiva es de lo más halagüeña, con tres partidos consecutivos en casa para dejar prácticamente cerrada la clasificación para el play off de ascenso, la institucional es más que sombría, con el director deportivo y el gerente del club confirmando su marcha de la Segoviana al finalizar la presente temporada si continúa al frente de la entidad el actual el equipo gestor, y el ascenso a Segunda B como una de las pocas opciones de firmar una continuidad cada día más complicada. Al menos, el último desplazamiento de la temporada tendrá como destino Salamanca, y no habrá que poner dinero para la comida. De los bocadillos aún no se sabe nada.