«Nunca debí irme»

Florentino Pérez desvela que quiere volver a presidir el Madrid para colocarle donde se merece.

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El empresario Florentino Pérez confirmó ayer que se presentará a las elecciones a la Presidencia del Real Madrid, que se celebrarán el 14 de junio, durante una conferencia de prensa en el salón real del Hotel Ritz de la capital.

«Ante los graves acontecimientos que han ocurrido en el club, comparezco para anunciar de manera oficial mi meditada y firme decisión de presentar mi candidatura a la presidencia del Real Madrid», explicó.

Con traje azul oscuro y corbata en el mismo tono, compareció en solitario durante cerca de hora y media en un salón abarrotado por 500 personas, entre las que había 200 periodistas de 12 nacionalidades, tanto de medios deportivos como económicos, a los que garantizó que su decisión «no va a producir ningún cambio» en la constructora ACS.

Pérez aseguró que su candidatura supone un desafío para el que tiene «las ideas, la pasión y el equipo para volver a situar al Real Madrid en el lugar que le corresponde», pero emplazó al inicio de la campaña electoral para anunciar la composición de su junta directiva y detallar su programa.

«Vuelvo con una ilusión aún mayor que en el año 2000, con más ideas y más pasión que nunca y con un proyecto deportivo emocionante y ganador, que genere confianza, ilusión y devuelva al equipo al lugar que le corresponde por historia y por prestigio. Estamos trabajando en un proyecto espectacular y, si los socios quieren, lo vamos a lograr».

Aunque eludió pronunciase sobre qué técnico y qué jugadores tiene en mente, sí habló sobre la posible vuelta de Valdano y de Zidane, y aseguró que la mezcla de ‘Zidanes y Pavones’, que marcó su presidencia, no fue una iniciativa suya, sino ser «respetuoso con la historia de la entidad».

«Todo el mundo sabe que son dos personas muy importantes en la historia blanca, que responden perfectamente a esa imagen que yo quiero dar y que no será difícil que estén conmigo en mi próximo equipo», indicó, tras pedir respeto para los actuales integrantes y responsables del equipo.

También se refirió al capitán Raúl González, a quien vinculó al club más allá de su carrera deportiva. «Es un símbolo sin discusión en el Real Madrid. Es incuestionable, va a batir todos los récords y tenemos la ilusión de que en el futuro pueda seguir aquí cuando deje de ser futbolista».

Después de improvisar un posible eslogan para la campaña con las palabras «estabilidad, ilusión y confianza», el ex presidente destacó que le «motiva la excelente temporada del Barcelona», y reiteró que su deseo es que «el Real Madrid sea el mejor club del siglo XXI».

«Hemos vivido tres años de convulsión institucional. Las elecciones de 2006 fueron impropias, recurrir a la Justicia para cometer una injusticia en beneficio propio es el mayor daño que se le puede hacer a la institución», opinó.

Tras admitir que su decisión de dejar la presidencia hace tres años «no fue fácil ni acertada» y que con ella quiso «provocar un revulsivo», Pérez reconoció que ha guardado silencio durante este tiempo «por responsabilidad».

«Creí que era lo correcto, anteponiendo los intereses del club a otra cosa, hasta mi propio orgullo, pero no debí irme. Creía que el club tenía unos cimientos más sólidos», señaló, para reconocer que vuelve ante «la necesidad urgente y vital de sentar las bases de un modelo de organización blindado contra acciones como las que hemos vivido».

Muy crítico con lo ocurrido con el voto por correo y con los incidentes de la asamblea del 7 de diciembre, agradeció el trabajo de Vicente Boluda, actual presidente, porque ha hecho «la transición de una manera ejemplar».

«Ramón Calderón estuvo cinco años conmigo en los que hicimos un código ético para los miembros de la directiva y siento que aquello terminara cuando yo me fui. Sinceramente no esperaba el comportamiento de la anterior junta».

Pérez, que apostó por la «transparencia» si vuelve a la presidencia, precisó que el club «debe hacer un esfuerzo para recuperar el tiempo perdido», y adelantó su intención de «hacer una auditoría pública» si llega al sillón presidencial.

En presencia de su esposa, María Ángeles Sandoval, confesó que le ha costado bastante trabajo convencer a su familia para volver a presentarse, ya que para él «el club es una vocación, y uno sufre hasta cuando gana».

«Los que me quieren han intentado disuadirme. Algunos han dicho que desde el día siguiente tenía ganas de volver y no es verdad. Me cambió la cara y me decían que me había hecho un ‘lifting’… Creo que puedo ayudar en el tema deportivo y a recuperar la imagen deteriorada en los últimos años», concluyó, en mitad de un sonoro aplauso.