Los errores se siguen pagando caros

La Gimnástica Segoviana encajó tres goles en la primera media hora ante el Amorebieta, que fueron imposibles de remontar.

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La Gimnástica Segoviana regaló una primera parte que fue clave ayer por la tarde en Amorebieta. Y es que, con un 3-0 en contra, la notable mejoría experimentada en la segunda parte resultó insuficiente para lograr lo que hubiera sido una remontada épica.

Así las cosas, los futbolistas dirigidos por Paco Maroto siguen con la soga al cuello en esta Segunda División B y deberán sacar adelante los dos siguientes partidos en casa para tomar impulso y buscar la salvación.

La tarde ya se empezó a torcer desde prácticamente el pitido inicial, puesto que apenas habían transcurrido setenta segundos cuando Zarandona remataba con potencia un centro por bajo servido desde la derecha por Ander Vitoria, lo que ponía la contienda de cara para los locales.

Éstos, pese a verse con ventaja en el marcador, no variaron su estilo de juego, siempre vertical en ataque e intenso en defensa, por lo que siguieron poniendo en apuros a sus oponentes.

Una falta lanzada por Larreategi en el minuto nueve fue el preludio de la primera aproximación de los visitantes, plasmada con un tímido cabezazo de Pablo tras un saque de falta desde la derecha de Víctor Pérez. Poco después, este mismo futbolista volvería a colgar una falta desde aproximadamente el mismo sitio, pero la jugada –en la que los segovianos reclamaron penalti– fue anulada por fuera de juego.

A partir de este instante se vivió una avalancha de los vizcaínos, que aumentaron su renta al cabecear de manera impecable Ander Vitoria un corner sacado desde la izquierda por Luisma.

El propio Ander Vitoria tuvo el 3-0 en sus botas en el minuto 21, pero Iván respondió de manera espectacular a su potente disparo en lo que empezaba a ser un monólogo del Amorebieta.

Ubis también buscó la meta rival al ver adelantado al portero rival, pero su disparo desde unos cuarenta metros se marchó alto por muy poco. La Gimnástica estaba herida y recibió un nuevo golpe cuando Chema cortaba con la mano un ataque del citado Ubis, quien no tuvo piedad de Iván, al que batió desde los once metros, dejando el duelo poco menos que sentenciado.

En el último cuarto de hora de este primer acto, los segovianos mejoraron ligeramente sus prestaciones y obligaron a emplearse a Etxebarrieta, primero cuando éste tuvo que salir a los pies de Font, y posteriormente, ya al filo del descanso, cuando detuvo con solvencia un chut por bajo del mismo Font.

No obstante, los castellanos no lograron reducir la diferencia y el local Zarandona, por su parte, se topó con otra buena parada de Iván en esta fase del duelo, por lo que con el ya reseñado 3-0 se llegó al final de la primera parte.

Mejoría tras el descanso

El panorama cambió por completo en la segunda mitad, en la que Paco Maroto arriesgó con una defensa de tres, metiendo a Agustín desde el banquillo y quitando a un central como es Chema, logrando así más presencia en el centro del campo y llevando el peso del partido.

El propio Agustín gozó de una clarísima ocasión en el minuto 49 al recibir en el área pequeña un pase que incomprensiblemente lanzó por encima del larguero. Pese a este error en la finalización, lo cierto es que Agustín dio un nuevo aire a su equipo y fue uno de los revulsivos de los segovianos, que gozaron de otra clara oportunidad cuando Font se plantó sólo ante Etxebarrieta, al que no pudo superar en el uno contra uno.

Tras estos dos sustos, el Amorebieta se sacudió un poco el dominio rival y generó cierto peligro a la contra, pero ni Ubis estuvo acertado con la vaselina que buscó cuando estaba sólo ante Iván, ni Zarandona colocó entre los tres palos una impresionante volea casi sin ángulo que llevó el “uy” a las gradas.

El gol de la honra

A falta de veinte minutos para la conclusión, el técnico segoviano metió otro hombre de ataque como es Terleira, quien se dejó notar, por lo que se puede decir que esta recta final del choque estuvo dominada por los rezagados. Éstos no supieron atinar en un revuelo dentro del área que acabó en saque de puerta, pero sí que redujeron diferencias cuando el propio Terleira metió un pase de la muerte a Font, quien batió por bajo al portero adversario.

Aún quedaban más de quince minutos para la conclusión y los gimnásticos lo intentaron de todas las maneras, pero no lograron definir ante una aguerrida defensa que no se complicaba la vida y que además estaba muy bien posicionada. De este modo, el 3-1 se mantuvo inalterable y la Segoviana deberá seguir luchando para escapar de la complicada situación en la que se encuentra en la actualidad.