La organización del Rally coruñés consideró segura la zona del choque

La Guardia Civil situó a los espectadores en la recta arbolada porque era menos peligrosa que a la salida de una curva. El conductor siniestrado está recibiendo atención psicológica

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El alcalde de Carral, José Luis Fernández Mouriño, aseguró ayer que la comisión organizadora del Rally de A Coruña y la Guardia Civil situaron a los espectadores en el lugar del accidente al considerarlo, “en teoría”, “seguro”.

En declaraciones a los periodistas, el regidor explicó que tanto la organización como la Benemérita colocaron a los espectadores del Rally de A Coruña —en el que fallecieron seis personas y otras 16 resultaron heridas tras ser arrolladas por un coche que perdió el control— en la “zona alta” donde

“había arbolado”, pues consideraron que el margen izquierdo de la carretera no era seguro al existir riesgo de que los coches se fuesen hacia este lado.

En este sentido, Mouriño indicó que, “por lógica”, los coches se podrían “salir hacia la izquierda” si la curva es “hacia la derecha”. Sin embargo, lamentó que, finalmente, fuese completamente “al revés”, pues el siniestro tuvo lugar en una recta posterior.

“En teoría era el sitio seguro”, remarcó el alcalde en referencia a la zona alta y arbolada, situada al margen derecho, donde se encontraban los espectadores que fueron arrollados. “Pero fue al revés”, lamentó.

Preguntado por la concentración celebrada en el Ayuntamiento de Carral a las 12.00 horas de ayer en recuerdo de los fallecidos, José Luis Fernández Mouriño precisó que los familiares, amigos y vecinos reunidos en la plaza del municipio superaba el centenar de personas.

El objetivo de dicha concentración era recordar a los fallecidos en el accidente así como ofrecer su apoyo y cariño a las familias que sufrieron alguna pérdida y tienen algún familiar herido. Algunos “están bien y otros no tan bien”, indicó el regidor de Carral al respecto, debido a que se trata de una población pequeña y “casi todos” conocen a alguien afectado de algún modo por el suceso.

Los Ayuntamientos de Carral y Cambre, de donde eran naturales las víctimas decidieron decretar tres días de luto oficial tras el accidente mortal, a los que se sumaron los municipios de A Coruña, Arteixo, Oleiros y Sada, que también decretaron tres días de luto oficial en señal de duelo.

El Rally de A Coruña quedó suspendido en la jornada del sábado después de que un vehículo arrollase a un grupo de aficionados, suceso que provocó la muerte de cuatro mujeres (dos de ellas embarazadas) y dos hombres y causó heridas en otras 16 personas, entre los que había cuatro menores de edad.

Cinco de las personas heridas que permanecían ingresadas en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) recibieron el alta médica a lo largo del día de ayer, según confirmaron fuentes hospitalarias.

Por su parte, continúan ingresadas en el Chuac seis personas, una de ellas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en estado crítico. Otros tres heridos se recuperan en planta y dos permanecen en observación. Además, otra persona herida se recupera en el Hospital Modelo.

Asimismo, también continúan ingresados en el Hospital Materno Infantil cuatro menores, dos de ellos en la UCI y los otros dos en observación, precisaron las mismas fuentes.

Por su parte, fuentes judiciales explicaron que, desde la mañana de ayer, forenses del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña realizan las autopsias de los fallecidos para que los cuerpos puedan ser entregados a las familias lo antes posible.

Además, según informó el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), el juzgado de instrucción número 8 de A Coruña, que se encontraba en funciones de guardia en el momento del accidente, se hará cargo de la investigación correspondiente.

Tras el suceso, los gestores del 112 Galicia pusieron a disposición de los familiares de los afectados la atención especializada de los miembros del Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias (Gipce), que prestaron servicio en el Hospital gallego y en el cuartel de la Guardia Civil de Carral, y varios psicólogos de la Cruz Roja atienden al piloto accidentado, que está “traumatizado”.