La manta que todo lo tapa

El Naturpellet logra su primer triunfo en la Liga gracias al acierto de Alvarito a balón parado.

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Los partidos que llegan después de una derrota de esas que quitan mucha confianza suelen ser armas de doble filo. Puedes salir enrabietado a comerte vivo al rival, y que éste acabe pagando los platos rotos de encuentros anteriores, o puedes mostrarte tan falto de esa confianza que el contrario llega a parecer más fuerte de lo que verdaderamente es.

Le sucedió lo segundo al Naturpellet Segovia frente al Tenerife Iberia Toscal, en un partido que si no terminó con sorpresa de las morrocotudas fue por la propia bisoñez del conjunto visitante, que se cargó de faltas demasiado pronto, y le dio al conjunto local hasta cuatro oportunidades desde el punto de doble penalti. Demasiadas ocasiones si se quiere ganar un partido que, sobre la cancha, el equipo canario había logrado igualar.

Es lógico que a este Naturpellet le falte aún mucho camino para convertirse en el equipo poderoso que apunta, pero no se pueden obviar algunas señales, en principio solamente inquietantes, que dan a entender la dimensión de lo que el equipo tiene entre manos, comenzando por un Diego Gacimartín que se muestra mucho menos activo desde la banda de lo que se mostraba en campañas anteriores, cuando no dejaba de corregir a sus hombres que se sentaban en el banquillo. Quizá el técnico entendiera que sus jugadores estaban realizando un buen trabajo, si bien desde la grada no lo pareció tanto, con faltas de entendimiento a la hora de los cruces, y alguna que otra peligrosa ausencia de intensidad en determinados momentos de la segunda parte, con el equipo absolutamente estático en la circulación del balón. Ahora bien, como decía (y dice) Jesús Velasco, la victoria es una manta que todo lo tapa, y los tres puntos logrados han de cubrir las aún evidentes carencias del conjunto segoviano. Que estamos en septiembre y es lo normal.

EL PIM PAM PUM Salió el Tenerife Iberia Toscal como se esperaba, a presionar la salida del balón del Naturpellet, aunque sin generar mayores acciones de peligro sobre la meta de Cidao, que ofreció una gran seguridad bajo los palos. Seis minutos tardó el equipo de casa en adaptar su ataque a la defensa del rival, y a inscribir los nombres de sus jugadores en la lista de oportunidades falladas. Borja Blanco en dos ocasiones, Buitre, Alvarito, Álex Fuentes… tan claras ocasiones se fallaban en el marco canario que pasó lo que tenía que pasar, que el Iberia montó una contra y Adrián Castro culminó en el segundo palo una asistencia de Ramón Vargas, de las pocas que dio el ala cedido de ElPozo B, sin duda el de más calidad de todo el equipo visitante, pero el más egoísta de cara al marco rival.

Como quiera que el Naturpellet no era capaz de marcar un gol de jugada, la opción tenía que llegar a balón parado, y en la primera oportunidad que tuvo, Alvarito igualó el partido fusilando a José Luis a un metro del borde del área. Más calmados tras el empate, Álex Fuentes sorprendía al portero visitante con un remate al palo corto casi desde la línea de fondo que entró por donde nunca debe de entrar un balón.

Los últimos cinco minutos de la primera parte fueron de dominio total de los segovianos que buscaron ampliar el marcador mientras que el Iberia Toscal no era capaz de generar peligro, y recibía claras ocasiones, como un primer doble penalti de Iván Quintín que sacó José Luis, y dos lanzamientos de Buitre que no encontraron el gol porque ayer la suerte decidió serle esquiva hasta el final.

Así que con el partido encarrilado, que no decidido, se inició un segundo tiempo que el Naturpellet inició como terminó el primero, generando oportunidades más que evidentes para haber ampliado la renta hasta convertir el choque en algo mucho más cómodo de lo que en realidad fue. Juanfran y Edu se encontraron de nuevo el poste con sus remates en buena posición, y la toma de decisiones en las acciones ofensivas de superioridad fueron absolutamente equivocadas.

Así, el partido fue bajando de ritmo, con un equipo local esperando a que su oponente dejara espacios cuando avanzara sus líneas, y un Iberia Toscal que no iba a lo loco, sino que esperaba su momento. Y éste llegó mediado el segundo acto, con Ramón Vargas de estilete, avisando en un primer remate que sacó la defensa, y marcando el 2-2 con mucha calidad después de que Chus (uno de los que pareció más incómodo sobre la cancha con el cambio de rol esta temporada) se dejara robar una pelota en la banda.

ALVARITO SACÓ EL FUSIL Con el 2-2, y el Naturpellet con pocas ideas, todo le pintaba de cara al equipo de Óscar García… salvo las faltas, porque de nuevo se cargó de ellas, y a ocho minutos para el final ya acumulaba cinco. La sexta llegó poco más tarde, pero Iván Quintín certificó su horrible partido estrellando su segundo doble penalti de la tarde en el cuerpo del portero canario, un gigante para cualquiera de sus rivales, menos para Alvarito, que en el siguiente doble penalti ya no permitió que nadie lo lanzara más que él, marcando el 3-2 a tres minutos para el final, y haciendo el cuarto para los de casa, también desde los diez metros, en otra falta de veterano que forzó Cidao.

En un abrir y cerrar de ojos, el Naturpellet había cerrado el partido, porque el Iberia Toscal no hizo nada peligroso con el portero-jugador. Buitre cerró su mala tarde con un envío al palo y una lesión de tobillo que tiene mala pinta, y Alvarito cerró su cuenta particular, y su buen partido tras el descanso, a pocos segundos para el final marcando a puerta vacía. Así se gestó la victoria del Naturpellet, la primera en la Liga, y ahora solo hay que esperar que los tres puntos otorguen tranquilidad y confianza, y que le quiten presión al equipo. A todo el equipo.