La ambición azulgrana pudo más

El clásico, para la Segoviana. Un gol de Ivi le dio el triunfo al equipo gimnástico frente a un Real Ávila en horas muy bajas

En un encuentro con muchas más sombras que luces, la Gimnástica Segoviana frenó en seco las aspiraciones de permanencia del Real Ávila, consiguiendo una victoria que vuelve a colocar al equipo azulgrana razonablemente cerca de los puestos de play off de ascenso. Lo que viene a ser la historia que la Segoviana viene escribiendo a lo largo de la temporada. Victoria en casa y aspiraciones renovadas, derrota fuera y aspiraciones al limbo.

El hecho de que el triunfo se consiguiera frente al Real Ávila en el Clásico por excelencia en el grupo octavo de la Tercera no deja de tener su cierta dosis de morbo, por el hecho de lograrse frente al eterno rival azulgrana, que mucho tendrá que mejorar si quiere mantener la categoría, puesto que en La Albuera se mostró como un equipo sin fútbol, con muchas dudas en el apartado defensivo, y (lo que es peor) sin mostrar las ganas que se le suponen a un equipo que viene de abajo hacia arriba intentando lograr la salvación. Su entrenador, Juanito, dijo en sala de prensa que había sido un mal día. Como su equipo tenga muchos más como el de ayer…

Bajas por lesión… y por actitud

En el lado de la Segoviana, los problemas venían por parte de los jugadores. Xavi se rompía casi de manera total el ligamento cruzado anterior de su rodilla en una desafortunada acción durante un entrenamiento, por lo que Sedano se vio obligado a retrasar a Rubén al lateral zurdo. Pero, además, el técnico decidió lanzar de nuevo un mensaje bien alto a varios de sus futbolistas aunque, por lo visto en el partido, algunos todavía siguen sin captarlo.

Afortunadamente para el cuerpo técnico, los once jugadores azulgranas que saltaron al campo sí entendieron lo que el choque demandaba, que era mucha intensidad y ningún despiste táctico. Como quiera que por el otro lado se suponía el que Real Ávila iba a plantear lo mismo, Sedano realizó además una apuesta por el fútbol, situando a Ivi como falso delantero, fortificando la línea defensiva con Alex junto a Anel en el eje, y buscando la superioridad en la zona de creación, con Roberto y Ricardo por el centro, Manu en labores de mediapunta, más Calleja y Quique. En total, seis centrocampistas que por momentos hicieron bueno el planteamiento de su entrenador.

Tanto fue así que el Real Ávila ni siquiera pudo poner en práctica el juego directo que le había caracterizado en los últimos partidos. Con Anel sujetando a Nata, y Alex pendiente de las llegadas desde la segunda línea, la Segoviana no pasó por un solo apuro en el primer tiempo, salvando un remate desviado del delantero centro abulense desde el punto de penalti tras uno de los pocos errores en la salida del balón.

Por el contrario, la meta del abulense Darío pasó por bastantes agobios, si bien tampoco fue un encuentro en el que las ocasiones de gol se contaran por millares. Un remate de Quique ligeramente desviado, otro de Calleja que le salió demasiado centrado… y una cesión de su central Marco que estuvo a punto de convertirse en el 1-0 después de la pifia del guardameta, solucionada in extremis a medio metro de la raya de gol.

Como quiera que el rigor táctico de ambos conjuntos se mantuvo intacto durante el primer tiempo, lo normal fue que se llegara como se llegó al descanso, con el empate sin goles, y la esperanza de que en la segunda parte se viera algo más que muchos jugadores corriendo, y el balón llevado de un lado a otro con escaso criterio.

Ivi, y un buen arranque

Afortunadamente, el segundo acto fue bastante más entretenido que el primero. Comenzó moviendo el manzano la Segoviana, con un esperanzador inicio, sobre todo por la banda izquierda, donde Calleja creó buenas opciones, que tanto Ivi como Manu estuvieron cerca de culminar, sin conseguirlo.

Las dos acciones ofensivas de los azulgranas fueron el preludio del 1-0, logrado tras una falta cerca del área visitante. En la primera acción a balón parado del partido en la que alguien logró poner el esférico en el punto de penalti, (porque cada falta o saque de esquina resultaba una auténtica desesperación), Anel conectó un remate de cabeza que parecía fácil para Javi. Sin embargo, el portero del Ávila se hizo un lío, y solo pudo despejar hacia arriba, el balón rebotó en el larguero, y fue entonces cuando Ivi decidió acabar con la tontería, empujando a la red el primer y único gol del partido.

La reacción del Ávila fue la esperada. Espoleado por el tanto recibido, los de Juanito adelantaron líneas, y pusieron un poco más de intensidad, que no de fútbol, en sus jugadas. Sedano comenzó a mover el banquillo, pero con cada una de las sustituciones la Segoviana fue yendo a menos. Con Dani Arribas por Roberto el equipo comenzó a perder toque por el centro, con Miguel por Manu, lo que se perdió fue la intensidad en la presión en la medular, y con Rafa por Ivi, el conjunto local renunció a todo lo que no fuera defender la renta.

Cerca estuvo de perderla en un tramo final en el que el Real Ávila se lanzó a por todas, metiendo muchos centímetros cerca del área de Facundo, que realizó su primera intervención de mérito a cuatro minutos del final, sacando en el palo corto un remate cercano de Bruju, y tuvo la fortuna de ver cómo en el tiempo añadido, el mismo Bruju enviaba a los cielos un remate en buenísima posición tras un envío desde la banda. Así acabó el Clásico, Ojalá haya más, porque Gimnástica Segoviana y Real Ávila se odian tanto como se necesitan. Así es el fútbol.

FuenteJavier Martín 
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