Ferrer desafía a Murray

El español supera a Feliciano López (6-7, 6-3 y 6-3) y se medirá al británico por el título

0

El español David Ferrer desafiará hoy al británico Andy Murray, defensor del título y el jugador más en forma del momento, en la final de Masters 1.000 de Shanghái, tras vencer a su compatriota Feliciano López y al japonés Kei Nishikori, respectivamente.

Ferrer ganó al toledano, en la mejor semifinal del día, por 6-7, 6-3 y 6-3, en dos horas y 11 minutos. Para Murray, doblegar al nipón por 6-3 y 6-0 fue un paseo de menos de una hora.

Al final las previsiones se cumplieron y los dos jugadores de mejor ránking lucharán por el penúltimo título Masters 1.000 de la temporada. En el caso de Ferrer, es algo que le hace especial ilusión porque aún no ha ganado ninguno aún, tras ceder en Roma en 2010 contra Nadal y en Montecarlo este año, ambos en tierra, también con el número dos.

Los recuerdos del estadio Qi Zhong, donde en 2007 alcanzó la final de la Copa Masters que perdió contra el suizo Roger Federer en la final, parecen haber animado al alicantino, que tras lograr la victoria contra Feliciano cayó de rodillas gritando de alegría.

No es para menos, pues el de Jávea, que ya tuvo que salvar tres puntos de partido contra Juan Carlos Ferrero, lleva los tres últimos choques disputados a tres sets. Y en todos ellos ha perdido el primer parcial, aunque luego ha sabido remontar con energía.

Ferrer tuvo el primer parcial en su mano al dominar el desempate por 4-1 y luego por 5-4, pero ‘Feli’ jugó soberbio los tres siguientes puntos y ganó el set.

El levantino sacó entonces esa vena de rabia que le caracteriza y, a partir de ahí, tomó el mando del encuentro y su resto y regularidad desde el fondo de la pista se fueron imponiendo. Su mejora con el servicio (lanza la bola más alta y la golpea más fuerte) le llevó a acabar con 11 saques directos, y su resto sirvió para romper al toledano tres veces, suficiente ventaja para ganarle.

Su adversario, Andy Murray, posee ya siete títulos Masters 1.000, el último de ellos ganado este año en Cincinnati, y lleva 13 partidos consecutivos ganados desde que perdió en las semifinales del Abierto de Estados Unidos. Esa es su mejor credencial para la final.

Su victoria ante Nishikori fue un auténtico paseo. Ganó los ocho últimos juegos del envite, no concedió ni una sola oportunidad de rotura, y terminó el partido con tan solo ocho errores no forzados. Lo mejor es que aunque lleva muchos encuentros a sus espaldas, apenas quemó energías.

Murray y Ferrer se han enfrentado en siete ocasiones, con cuatro victorias para el británico, la última la semana pasada sen las semifinales del torneo de Tokio por 6-2 y 6-3.