Espectáculo azulgrana

El Barça golea al Sevilla, Messi ofrece un nuevo recital y Villa acaba con su sequía.

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El Barcelona ofreció ayer un nuevo ejercicio de autoridad futbolística después de arrollar al Sevilla en el Camp Nou, en un partido sobresaliente del combinado de Pep Guardiola, que tuvo como protagonistas especiales al argentino Leo Messi, autor de dos dianas, y al español David Villa, que se reencontró con el sabor de la pólvora y firmó otro doblete.

El conjunto ‘culé’ regaló a sus hinchas un fútbol efusivo, alegre, imponente, detallista, preciosista y, además, defensivamente notable. Así, contestó con contundencia a la victoria que había logrado previamente el Madrid en Alicante ante el Hércules.

Los locales no tardaron en poner sobre la mesa un buen puñado de argumentos para su éxito; todos ellos pasaron por las botas de Messi. El ‘10’ azulgrana está fuera de todo análisis y de cualquier categoría. Para que los nervios no tuvieran hueco, se encargó de abrir la ‘lata’ al aprovechar un rechace frontal tras un disparo del ‘Guaje’.

Corría el minuto 4 y el oponente apenas había salido de su área. El denominado ‘efecto Manzano’ se había disipado con una enorme rapidez y los hispalenses, con Javi Varas en la portería, sufrían sin parar.

Ya con ventaja, el bloque de la Ciudad Condal apostó por el toque sin fin. Se notó, cómo no, que en esta ocasión sí jugaba Xavi, quien siempre deja su huella en las contiendas.

El público se deleitaba con la calidad del catalán cuando llegó la diana más esperada. El asturiano Villa acabó con los comentarios, incluidos los de José Mourinho, con un tanto repleto de calidad.

El internacional se redimió de sus errores y de su mal fario de las jornadas precedentes. Recibió un esférico de Messi en el costado derecho, recortó a Luna y, con la decisión que le caracteriza, batió por alto a Varas.

Entonces, la alegría desbordó el coliseo blaugrana. El Sevilla, por contra, era ‘agua’. Se hallaba desaparecido sobre el césped, y solo respiraba si Capel agachaba la cabeza y se plantaba en el área de Valdés de forma aislada. La expulsión de Konko al borde del descanso tampoco ayudó a la escuadra nervionense. Manzano introdujo cambios en el intermedio, pero no le valieron de nada.

El Barcelona pretendía no dejar margen para la sorpresa, y el ex sevillista Dani Alves sentenció la lucha con el 3-0. El incansable lateral metió la puntera en una cesión de Romaric a su portero. Eso sí, no lo festejó a causa de su cariño por la entidad andaluza.

Una vez desaparecida la emoción en cuanto al dueño de los tres puntos, faltaba saber si Messi haría alguna jugada magistral. El delantero sudamericano no decepcionó: cogió la pelota en la zona de tres cuartos, dribló con el cuerpo a los zagueros que le salieron al paso y, desde fuera del área, anotó. A Villa todavía le quedó tiempo para rubricar la ‘manita’.