Errores que matan

Un erróneo planteamiento en la primera parte condenó a la Segoviana frente a un Palencia que realizó una exhibición defensiva.

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La Segoviana lleva peleando durante toda la temporada por incluirse en una de las cuatro primeras posiciones, buscando su opción de convertirse por méritos deportivos en lo que ya es por historia y plantilla, una de las referencias de la categoría. Sin embargo, cada vez que el equipo tiene una oportunidad de confirmarse en las posiciones de fase de ascenso, algo le frena en sus aspiraciones.

Ese “algo” en la tarde de ayer fue el Palencia, que en un partido muy táctico, se aprovechó de uno de los escasos errores de la Segoviana para marcar el único tanto del partido cuando los espectadores apenas habían tomado asiento en la grada, para pasarse los 80 minutos restantes hasta el final del choque defendiendo su renta y desesperando a un conjunto local que estuvo cerca de lograr otro milagro como el de la jornada anterior frente al Salmantino. Pero los milagros no pasan a menudo. Por eso lo son.

De inicio, sorpresa

Sorprendió, y mucho, Santi Sedano con la alineación que situó sobre el irregular campo de La Albuera, modificando las tres líneas con respecto al encuentro anterior. El técnico metió al joven Guille en el lateral derecho, desplazando a Alex al centro, y sacrificando a Roberto. Además, optó por jugar sin un delantero centro fijo, metiendo a Miguel por Dani Arribas, dejando a Quique como referencia ofensiva. Como pasa en la mayoría de los experimentos, la cosa no salió del todo bien, porque delanteros tan avezados como Diego Torres o Xavi Moré, no tardaron en ver por dónde iban a encontrarse menos problemas a la hora de atacar, y tanto Guille como Alex se vieron en dificultades en más de una ocasión por la banda derecha.

El Palencia planteó el partido a la contra, esperando un error en la salida del balón azulgrana, y se encontró con ese fallo cuando el choque no había cumplido su décimo minuto de vida. Anel, en su único error de todo el partido, se encontró con Xavi Moré en su intento de enviar la pelota a un compañero, y en el velocísimo contragolpe, Diego Torres aprovechó el pase de para marcar el 0-1.

Sin ideas

Una vez más, el equipo contrario penalizaba con un gol la floja entrada en el partido de la Segoviana, a la que se vio incómoda sobre el campo durante todo el primer tiempo. Solamente Quique, cuando caía a la banda derecha, era capaz de generar algo de peligro, pero ante un conjunto con las líneas tan adelantadas como el palentino, se echaba de menos un desmarque de ruptura, y un balón al espacio. Jugar sin referencia ofensiva no fue, en este caso, la mejor solución.

Miguel dispuso de la oportunidad más clara del conjunto gimnástico en el primer tiempo, tras una jugada que se inició en la banda izquierda, y tras un poco de barullo en la frontal, terminó en la derecha con un remate a la escuadra del mediapunta azulgrana, al que respondió Carmona con una gran intervención. Poco más tarde, fue Levas quien tuvo en sus botas el 0-2 en una falta de entendimiento de Anel con Pablo, pero su remate forzado se marchó fuera. Manu cerró las oportunidades de gol del primer tiempo con un lanzamiento desviado tras un saque de esquina.

Un once más coherente

Sedano vio claro el error de su planteamiento en los primeros 45 minutos, y en el descanso dio entrada a Ricar por Guille, pasando Alex al lateral derecho, y Ricardo al eje de la zaga. Bastó esa sustitución, más la de Dani Lázaro por Miguel a media hora para el final, para que el equipo volviera a encontrar su identidad, y de tener problemas para hallar las grietas en la rocosa zaga visitante, pasó a encontrar una autopista en el carril derecho, donde Quique y Alex, con la ayuda de un Ricar que puso muchísimo más interés en el partido que en la jornada precedente, metieron en muchísimos apurtos a la defensa palentina, que no hizo más que achicar agua en la segunda parte.

Con Tomé pidiendo a sus jugadores desde el banquillo que intentaran tener la pelota, sin éxito, la Segoviana mostró lo que debe ser, al menos en los partidos que juega como local: Un equipo dominador, incisivo por las bandas e imaginativo por el centro, que percute una y otra vez contra el marco rival. Ricar, Rubén y Quique transformaron el dominio en ocasiones, y Calleja forzó la segunda tarjeta amarilla de Pelayo, por lo que el Palencia, que montaba sus contragolpes con solo un jugador, más otro por si las moscas, pasó a renegar de otra cosa que no fuera despejar y despejar.

Asedio sin suerte

Pero, con el respeto debido al conjunto de Salamanca, el Palencia no es el Salmantino, y ni siquiera con un jugador menos se descompuso en defensa, pese al bombardeo incesante de buenos balones colgados al área, casi siempre desde la banda derecha. Carmona se ganó el sueldo desviando a córner un chut de Xavi que iba directo a la escuadra, nadie encontró la forma de rematar un servicio raso de Alex en la única ocasión en la que la defensa visitante estuvo menos acertada, y con los nervios finales, el colegiado no quiso ver nada punible en una caída de Alex, a la que se sumó otra de Dani Calleja.

Al final, el Palencia salió vivo del asedio azulgrana en un encuentro que seguramente la Segoviana no mereció perder. Pero no se pueden dejar los deberes para el final, y menos ante equipos de potencial, cuando menos, similar al tuyo. Habrá que seguir trabajando para, en esta segunda vuelta, volver a tener opciones de meterse entre los mejores de la competición.