El mundo se rinde ante Leo Messi

El azulgrana acapara todos los elogios tras sus cuatro tantos

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Cuatro semifinales en las últimas cinco ediciones de la Liga de Campeones, tres consecutivas, dos títulos (2006 y 2009), el jugador más desequilibrante del panorama mundial, el entrenador más laureado y el equipo más determinante, todo son buenas noticias para el Barça, dispuesto a volver a hacer de nuevo historia esta temporada.

A un mes y medio para que la campaña toque a su fin, los jugadores catalanes aspiran a lo máximo. Han recuperado su mejor fútbol y al mejor Messi, circunstancia en la que ha tenido mucho que ver el cambio de sistema ordenado por Guardiola.

Los azulgrana viven un gran momento y no es algo coyuntural. Al margen de los seis títulos conquistados la pasada temporada, los resultados firmados en las últimas temporadas demuestran que tienen un plan a largo plazo.

El gran rendimiento del equipo en esta recta final de la temporada se comprende a partir de dos nombres: Messi y Guardiola. El argentino, el mejor jugador del mundo, acapara elogios de la prensa especializada y la general; el entrenador ha sabido darle la vuelta al sistema táctico para recuperar el mejor juego del Barça.

La temporada del internacional albiceleste es difícil de imaginar. Si el año pasado se llevó a casa todos los galardones posibles, este año está batiendo nuevamente todos sus registros.

A falta de mes y medio para irse a Sudáfrica, suma 39 tantos en todas las competiciones, uno más de los conseguidos el año pasado. Es el máximo goleador de la Liga y la ‘Champions’. Se ha erigido en pieza capital del Barcelona y su última exhibición, cuatro goles ante el Arsenal, ha catapultado a los azulgrana hasta las semifinales.

Llega al momento culminante de la temporada de la mejor manera, aunque parte de responsabilidad de esa nueva versión de Messi la tiene el entrenador.

El de Santpedor le ha sabido dar la vuelta a la situación. Después de algunas dudas, ha decidido cambiar el sistema táctico, afianzar su posición como media punta y todo ha mejorado.

Del histórico dibujo 4-3-3 que figura en el manual de estrategia del equipo, con Messi como extremo por la derecha; Pep Guardiola ha cambiado a un 4-2-3-1, sistema en el cual el argentino tiene libertad de movimientos como segundo delantero.

De esa manera, Messi entra más en contacto con el cuero, juega más cerca de la zona de peligro y sus números se han disparado. Guardiola ya había utilizado este recurso en determinados partidos de la temporada pasada, como en el 2-6 del Bernabéu, pero no ha sido hasta esta temporada cuando el técnico ha decidido utilizarlo con más asiduidad.

El preparador del Barcelona se habrá decidido después de comprobar que, hasta que llegó a la primera plantilla, la posición natural de Messi en todos los equipos del fútbol base era la misma: como segundo punta. Los resultados del bloque y los goles de Leo, le han vuelto a dar la razón.