El CD La Granja perdió en casa, y se mete en un lío

El conjunto del Real Sitio fue presa de los nervios con el gol del Becerril.

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El CD La Granja se ha metido en un problema, del que solo saldrá si consigue ganar, y desde que sumó los tres puntos ante la Gimnástica Segoviana no lo ha vuelto a hacer. En un encuentro que se sabía complicado ante el Becerril, el equipo que dirige Javier Jadraque dio un paso atrás en la clasificación, y recibió un duro golpe moral, porque de haber ganado el partido la permanencia estaría mucho más cerca, y ahora, dependiendo de lo que haga el Unami en el campo de La Balastera frente al Cristo Atlético, el descenso quedará bastante más cerca.

El que se jugó en la tarde de ayer en el campo de El Hospital era un partido para ser muy precisos en los pases, ya que el terreno de juego aparecía mejor de lo esperado, pero evidentemente no estaba para grandes dispendios técnicos, y los locales mostraron su ambición en un esperanzador arranque de encuentro, en el que tanto Adrián como Mario protagonizaron los primeros acercamientos peligrosos sobre la portería defendida por Ortega.

Pero paulatinamente el partido se fue igualando, y las oportunidades para marcar se fueron haciendo cada vez más escasas. Un par de remates lejanos de Iván y Mario evidenciaron que los locales seguían intentando plasmar en goles su dominio, pero lo cierto era que el Becerril ya había conseguido plantarse en el centro del campo, y aunque sus acercamientos al área de Yiyo eran simplemente eso, mantenía su portería a cero con una cierta suficiencia, ayudado por el estado de un terreno de juego que cada minuto que pasaba se iba poniendo peor.

Y, aún así, dispuso el conjunto palentino de una gran ocasión para haber marcado, después de un centro de Artero que se encontró con el palo cuando comenzaba a temerse lo peor para los de casa.

Salieron los componentes de ambos equipos con renovados bríos para afrontar la segunda parte, en la que comenzó el Becerril llegando con cierto peligro sobre el marco de Yiyo. Crespo y Blanco dispusieron de buenas ocasiones para marcar, pero demostraron poco “instinto asesino” frente al cancerbero granjeño. En la otra área, Ortega se lucía ante un remate de Guiller, y su intervención se encontraba también con el apoyo del palo, que terminó por evitar el tanto local.

Así llegó la mejor ocasión para el CD La Granja, después de un buen centro del Mario, el mejor de los jugadores sobre el casi impracticable césped, que Chiqui no consiguió convertir en gol. Si no entra la “pelotita”, a lo más que se puede aspirar es a empatar los partidos, por más que quieras mostrar la ambición que mostró Javi Jadraque ingresando en el campo a Kike y a David Martín, buscando aprovechar una cierta debilidad física que había empezado a mostrar el Becerril.

Sin embargo. cuando menos se esperaba, llegó el mazazo. Un saque de esquina, una defensa que no logró estar concentrada, y Crespo que prácticamente sin oposición logró conectar el remate que significaba el 0-1. Y, a partir de ese momento, llegó lo habitual. Los nervios habituales, las prisas habituales, las protestas habituales… y el árbitro siendo el centro de la indignación de un equipo granjeño que pese a jugar con diez por la expulsión de Josete (apenas estuvo un puñado de minutos en el campo) dispuso de una gran ocasión para empatar el encuentro. Pero Ricardo se encontró con un defensor del Becerril en su remate, y al final una nueva derrota hace encender las alarmas en el CD La Granja.