Yates se exhibe en los Dolomitas para fortificar la maglia

El británico entra en la semana final del Giro con más de dos minutos de ventaja sobre Tom Dumoulin

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Simon Yates celebra su triunfo.
Simon Yates celebra su triunfo. / EFE
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El británico Simon Yates (Mitchelton-SCOTT) logró ayer la victoria en la decimoquinta etapa del Giro de Italia, disputada sobre 176 kilómetros entre el municipio de Tolmezzo y la localidad de Sappada, para aumentar su ventaja como líder en la clasificación general.

Yates se adjudicó el triunfo en solitario después de una etapa montañosa íntegra por los Dolomitas friulanos, recorriendo el Passo della Mauria (de tercera categoría) y con ascensos al Passo Tre Croci, al Passo di Sant’Antonio y al puerto de Costalissoio (los tres de segunda categoría).

La jornada de ‘tappone’ dolomítico, enlazando esas tres cumbres de segunda categoría y terreno rompepiernas entre medias, presagiaba ataques en las zonas cuesta arriba. Y de eso quería librarse la veintena de fugados, entre los que destacaban Dayer Quintana (Movistar), Giovanni Visconti (Bahrain-Merida) o Diego Ulissi (Emirates), que poco a poco eran neutralizados por el grupo masivo de la ‘corsa rosa’ tras irrumpir en el Passo Tre Croci de la región de Cortina d’Ampezzo.

Cuando faltaban menos de 30 kilómetros para acabar, el pelotón ya había engullido a la mayoría de los escapados gracias sobre todo a la labor del equipo Education First-Drapac p/b Cannondale. Froome empezó a flojear y necesitó que sus compañeros del Sky le guiaran, aunque igualmente se quedó algo cortado a 19 kilómetros del final.

Y ahí Yates olió sangre, atacando a 18 de meta. En su primera arrancada no le salió del todo bien la jugada, ya que no despegó a ninguno de los principales favoritos que lo acompañaban; pero sí que fructificó un segundo arreón del británico, apenas un par de kilómetros más tarde y en una rampa muy dura.

El portador de la maglia rosa aguantó el ritmo hasta llegar en primera posición, ampliando todavía más su ventaja en el liderato del Giro; y es que su principal perseguidor, el holandés Tom Dumoulin (Sunweb), sufrió una pequeña crisis a 3,7 del final de etapa y finalmente terminó el día tercero a 41 segundos de Yates.

Por otra parte, Froome perdió en meta 1:32 y eso supuso que bajase un par de puestos en la clasificación general, después de que en la etapa del sábado se hubiera reenganchado a la pelea por el podio ganando con autoridad en la cima del Monte Zoncolan.

El Giro vive hoy su última jornada de descanso, para reanudar su periplo mañana con la disputa de su decimosexta etapa. Será una contrarreloj individual de 34,2 km, sobre un terreno bastante plano entre el municipio de Trento y la localidad de Rovereto.

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