El piloto alemán de Ferrari Sebastian Vettel conduce su monoplaza durante las sesiones de entrenamiento.
El piloto alemán de Ferrari Sebastian Vettel conduce su monoplaza durante las sesiones de entrenamiento. / Efe
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El piloto alemán Sebastian Vettel (Ferrari), líder del Mundial de Fórmula 1, logró ayer la pole para la carrera del Gran Premio de Baréin, segunda cita del campeonato, liderando la primera línea junto a su compañero Kimi Raikkonen, mientras que Carlos Sainz (Renault) comenzará décimo y Fernando Alonso (McLaren) lo hará decimotercero. Con su pole 51, el tetracampeón del mundo comandará la primera fila íntegramente de Ferrari desde el Gran Premio de Mónaco 2017, con los ‘Cavalino Rampante’ justo por delante del finlandés Valtteri Bottas (Mercedes) y del australiano Daniel Ricciardo (Red Bull), que iniciarán la prueba asiática desde la tercera y la cuarta posición.

Por su parte, el vigente campeón, el británico Lewis Hamilton (Mercedes), partirá desde la novena plaza, al terminar cuarto y tener que cumplir cinco puestos de penalización por sustituir la caja de cambios como consecuencia de una fuga hidráulica sufrida en Australia y que no pudo arreglarse a tiempo. Precisamente, el madrileño Carlos Sainz compartirá línea de salida con el tetracampeón, al salir décimo, con Alonso algo más lejos, decimotercero, lastrado por los problemas de potencia durante la sesión de calificación.

Con la noche reinando en el Circuito Internacional de Sakhir, los pilotos se lanzaron a por sus primeros tiempos, con los Ferrari de Kimi Räikkonen —que dominó la tanda— y Sebastian Vettel y el Mercedes de Valtteri Bottas vistiendo neumáticos blandos.

Mientras, Hamilton, con superblando, se demoraba y esperaba algo más para salir y garantizarse el pase.

Fue entonces cuando la bandera roja ondeó en pista; el holandés Max Verstappen (Red Bull) perdía el control de su monoplaza en la curva 2 y se iba contra las protecciones. El estado del coche, destrozado en la parte delantera, le impedía participar en la Q2 y abría la puerta para que Carlos Sainz y Fernando Alonso tuviesen una oportunidad más para participar en la tanda definitiva, con un rival menos en pista.

La sesión se reanudó con cinco minutos por delante, y los McLaren se prepararon para salir a pista. El asturiano firmó un 1:30.530 que marcaba el corte y, aunque el francés Romain Grosjean (Haas) clavó exactamente su tiempo, se coló en la Q2 al haberlo marcado primero. Mientras, Sainz pasaba octavo sin problemas. Junto al galo se despidieron el canadiense Lance Stroll (Williams), el monegasco Charles Leclerc (Sauber), el ruso Sergey Sirotkin (Williams) y el sueco Marcus Ericsson (Sauber).

Con la llegada de la Q2, Vettel pasó a liderar la tabla de cronos, mientras Hamilton, todavía sin el ‘modo fiesta’, lograba colarse entre los dos monoplazas del ‘Cavalino Rampante’. La suerte española, por su parte, se dividía, con el madrileño avanzando noveno y el asturiano diciendo adiós en decimotercera posición; también se despedía su compañero Stoffel Vandoorne.

Lanzados

Todo se aplazaba para la definitiva Q3. Empezó entonces la lucha de los dos Ferrari, lanzados a por la pole. Vettel comenzaba mandando, pero Raikkonen respondía para comandar la calificación, pero era finalmente el teutón el que conseguía hacerse con la posición de privilegio. Contra todo pronóstico, Hamilton no lograba realizar una buena última vuelta y se condenaba a la quinta línea de parrilla.

De esta manera, Vettel, con su primera pole de la temporada, tratará de repetir el éxito de Australia, donde partió tercero para llevarse la victoria. Por otro lado, el piloto español de Fórmula 1 Fernando Alonso (McLaren) aseguró que no está “preocupado” por el decimotercer puesto conseguido para la parrilla del Gran Premio de Baréin, porque “los puntos son mañana” y declaró que no fueron suficientemente “competitivos” en la Q2.

“La verdad que ha sido difícil desde el minuto 1. La bandera amarilla de la Q1 nos obligó a usar un segundo set para llegar a la Q2 en la que no fuimos muy competitivos. Pero no estoy del todo preocupado, los puntos son mañana y conseguimos puntuar con los dos coches en Australia”, explicó en la rueda de prensa tras acabar la Q2. El español añadió que Bahréin es un circuito “especialmente malo” para él ya que en 2017 tuvo que abandonar la carrera a cinco curvas del final tras romper el motor.

En esta ocasión, fueron los neumáticos los que le han dado problemas. “Hay mucha degradación. Solo tienes la sesión de noche del viernes para probarlos”, agregó ante los medios de comunicación.