Un vacilante Real Madrid se impone al Espanyol por la mínima

Los de Lopetegui consiguen el triunfo gracias a un solitario gol de Asensio, que fue concedido tras la revisión del VAR • El resultado sitúa a los blancos líderes a la espera del Barcelona

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REAL MADRID – ESPANYOL
Marco Asensio dispara para conseguir el primer y único tanto del partido. / EFE
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El Real Madrid venció ayer en casa al RCD Espanyol por 1-0, gracia al solitario gol de Marco Asensio, en partido correspondiente a la quinta jornada de LaLiga Santander, prolongando así su buen estado de forma tras superar con creces en la Champions League a la AS Roma (3-0), y además situándose provisionalmente como nuevo líder.

A la espera de lo que haga el FC Barcelona en su encuentro ante el Girona FC, los merengues se colocaron en cabeza de la tabla clasificatoria con 13 puntos, frente a las 12 del casillero culé. Por su parte, el Espanyol se quedó a rebufo de los puestos europeos, con 7 puntos.

La línea de tres mediapuntas dispuesta por Julen Lopetegui animó los primeros compases, con Marco Asensio escorado a la izquierda y Dani Ceballos como jefe de operaciones en el centro junto a Isco Alarcón. El carril derecho era terreno fértil para Álvaro Odriozola, titular por primera vez en el curso liguero; el otoño acarrea citas cada pocos días y el técnico blanco se toma las rotaciones al pie de la letra.

Pese al dominio local, el primero en avisar fue el Espanyol, con un disparo del argentino Pablo Piatti al cuarto de hora. Su zurdazo se marchó cruzado y apenas inquietó al guardameta belga Thibaut Courtois, testigo de excepción de cómo sus compañeros merodeaban cada vez más el área rival, aunque todavía sin demasiado peligro.

Las internadas de Odriozola por su banda no fraguaban disparos serios e incluso el Espanyol desaprovechó una clara oportunidad de adelantarse en el marcador. Pasada la media hora, Hernán Pérez agarró un balón suelto por el costado derecho, a la salida de un córner, y pilló desprevenidos a los defensores blancos para echarse a correr.

Tras su cabalgada, con Dídac Vilà acompañándolo en el lado opuesto y esperando el pase ‘de la muerte’, Pérez hizo un recorte en la frontal y disparó nada más internarse en el área de Courtois; pero el tiro salió centrado y se topó con el portero belga, que había encimado bien al rival. El rechace también fue baldío, pues Vilà sí continuó atento a la jugada pero ya remató con Casemiro al acecho.

El pivote brasileño taponó el lanzamiento y de paso despejó las dudas de su equipo, que casi de inmediato abrió el marcador. En una jugada deshilachada por la banda diestra, Luka Modric encontró su particular aguja para hacerse un pequeño hueco y disparar cruzado desde lejos; la pelota tropezó en el tobillo de un defensa blanquiazul y acabó en los dominios de Asensio a la izquierda del campo.

Se adentró más en el área de Diego López y, sin pensárselo demasiado, conectó un zurdazo por abajo que se coló en la portería justo en la base del poste (min. 41). El árbitro asistente levantó en principio la bandera, pero Mateu Lahoz consultó al VAR y finalmente el 1-0 se reflejó en el electrónico.

Respuesta del Espanyol

El conjunto espanyolista tardó en encontrar la fórmula para hacer daño tras el descanso, aumentándose el control madridista. Isco, en el 48’, anduvo cerca del gol merced a un derechazo cruzado desde el pico del área; Diego López vio volar ese balón muy cerca de la escuadra opuesta, como presagio del trabajo que le tocaría asumir.

Pero al Madrid de repente se le atragantó el ataque, más allá de alguna filigrana del propio Isco. No mató el partido y Lopetegui introdujo a Mariano Díaz, en sustitución de un Karim Benzema voluntarioso aunque poco acertado. Al técnico local le funcionaba su estrategia de contención… casi truncada cuando Borja Iglesias envió al travesaño una vaselina tras un regalo de Sergio Ramos.

Leo Baptistao y Víctor Sánchez, que entraron de refresco, levantaron el ánimo en ataque de los visitantes. El equipo de Rubi empezó entonces a sobar más el balón, pero iba a contrarreloj y tan solo a balón parado dio algún susto a Courtois. Los espanyolistas separaron líneas y el Madrid pudo matar a campo abierto en un contraataque finalizado por Marcos Llorente; su remate, fuerte aunque a media altura, acabó en los guantes de Diego López.

Ése fue el último gran lance de peligro, con los locales gestionando los escasos minutos que quedaban y paladeando ya su situación de líderes provisionales.

FuenteEuropa Press
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