El Tour lo apuesta todo a la montaña

Los Alpes coronarán al centenario maillot amarillo con homenaje de salida a Merckx, poca contrarreloj y un final en el Tourmalet

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El director general del Tour de Francia, Christian Prudhomme, durante la presentación del recorrido.
El director general del Tour de Francia, Christian Prudhomme, durante la presentación del recorrido. / EFE
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El Tour de Francia de 2019, que se disputará del 6 al 28 de julio, homenajeará tanto al mítico exciclista belga Eddy Merckx con su salida desde Bruselas como al centenario del simbólico maillot amarillo y tendrá un elevado perfil montañoso, con 30 ascensiones de segunda categoría o mayor y mucho desnivel, que prometen emoción hasta el final.

Los organizadores han apostado claramente por mirar hacia arriba para la ‘Grande Boucle’, que partirá de Bélgica el 6 de julio, como recuerdo al ‘Caníbal’, y que terminará en los Campos Elíseos el 28 del mismo mes y después de que le pelotón tenga que enfrentarse a siete etapas de alta montaña. Tendrá cinco finales en alto, entre ellos uno en el mítico Tourmalet y otros dos más por encima de los 2.000 metros, y a pocos kilómetros contra el crono, ninguno en la semana decisiva.

Bajo la atenta mirada de pentacampeones como el propio Merckx, Miguel Indurain y Bernard Hinault, el director del Tour, Christophe Prudhomme, fue presentando cada una de las etapas que compondrán los 3.460 kilómetros previstos para el próximo verano, con los Pirineos primeros y los Alpes en la tercera semana, donde dos jornadas cortas parecen destinadas a ser las ‘jueces’.

Los aspirantes saldrán de Bruselas, protagonista de las dos primeras etapas, la primera con el pavé del Muro de Grammont y la segunda con una crono por equipos de 27 kilómetros que servirá para marcar las primeras diferencias. Tras dos etapas llanas, los corredores se adentrarán en los Vosgos para afrontar en la sexta jornada el primer gran examen con el final en La Planche des Belles Filles, el último de los cinco puertos del día, de 7 kilómetros, con 7,5% de media, pero rampas finales del 20% y con presencia de tierra.

Antes de afrontar el primer día de descanso, los corredores tendrán una dura octava etapa ‘rompepiernas’ con cinco puertos, y posteriormente la segunda semana se adentrará en los Pirineos, con la aparición de sus cimas más conocidas como el Peyrosourde (etapa 12) y sobre todo el Tourmalet, final de la decimocuarta etapa de tan sólo 117 kilómetros.

El día de antes será el turno de la única crono individual, de 27 kilómetros también con salida y llegada en Pau, y el día después nuevo final en alto en el inédito Foix Prat d’Albis, de 12 kilómetros casi al 7% que dará pasado al segundo descanso en Nimes.

 

Recorrido del Tour 2019.
Recorrido del Tour 2019. / ASO

 

Para la tercera y definitiva semana que llevará a los participantes hasta París, los organizadores darán dos etapas para los ‘aventureros’ y los esprinters antes de las decisivas en los Alpes. La decimoctava, antepenúltima etapa antes de afrontar el paseo triunfal hacia los Campos Eliseos, será la única que no acabe en alto pero tendrá al Col de Vars, al Izoard y al Galibier, ambos por encima de los 2.000 metros.

En cambio, sí terminarán en alto la 19 y la 20. Ambas serán ‘cortas’ (123 y 117 kilómetros respectivamente) y concluirán en Tignes, con el Iseran, de 2.770 metros, antes, y en el inédito Val Thorens, una subida que se unirá a las de Cormet de Roselend y la Côte de Longefoy para un total de 60 kilómetros cuesta arriba, la mitad sólo en la última.

El domingo 28 de julio se coronará al vencedor, que portará el último maillot amarillo de la edición que conmemora la primera que puso en liza esta prenda, allá en 1919, tras el parón por la I Guerra Mundial, y que vistiera por primera vez Eugène Christophe.