Rudy silencia Atenas

Un rocambolesco triple del alero balear en el último segundo culmina la remontada en el OAKA del Real Madrid (73-74), que llegó a perder por 18 puntos ante el Panathinaikos

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Sergio Llull, en acción ayer ante el Panathinaikos.
Sergio Llull, en acción ayer ante el Panathinaikos. / EFE
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Un triple a la remanguillé y sobre la bocina de Rudy Fernández tumbó (73-74) a un Panathinaikos que acariciaba el billete al play off de la Euroliga en la penúltima jornada de la fase regular, en una remontada que permite a los de Pablo Laso recuperar sensaciones tras dos derrotas seguidas.

El alero balear, que volvía tras lesión, cambió la historia de un partido que parecía de los griegos de principio a fin. El PAO buscaba su clasificación a los cruces que sirven la ‘Final Four’ de Vitoria, mientras el Madrid de nuevo entraba flojo en escena sin objetivos, como ante Baskonia o Barça en Liga Endesa, las dos derrotas que ponían en duda el rendimiento del vigente campeón de Europa.

Los de Laso llegaron a ir perdiendo de 18 puntos, pero sobre las espaldas de Tavares (14 puntos y 16 rebotes) iniciaron un despegue que llevó al tembleque en los de Rick Pitino. Calathes (14 puntos y 9 rebotes) terminó siendo protagonista por su 1/8 en triples y Langford fue la otra amenaza a la que supo sobreponerse un Madrid que aún aspira a la segunda plaza del CSKA.

El examen a la moral blanca se convirtió en auténtico desafío cuando los de Laso repitieron la discreta puesta en escena de los últimos partidos. Aún no había ni entrado en calor el OAKA y el Madrid se veía muy a remolque en un panorama bastante contrario. A los griegos les salía casi todo, liderados por Calathes y un juego vertical que dejó en evidencia la defensa visitante.

El Madrid buscó la reacción en triples que no entraban, sin trabajar el ataque ni una defensa siempre descubierta en su zona (32-14). En el segundo cuarto el campeón reaccionó con lo que le funcionó en el primer minuto de partido, buscar a Tavares. Mientras Ayón se quedaba sin minutos con tres faltas, la torre más alta del Madrid logró anotar fácil en medio de los pobres porcentajes.

Los griegos protegieron el rebote y Calathes se encargó de enfriar el intento blanco de asomar al partido. En su rotación Laso buscó soluciones, con Llull y ‘Facu’ compartiendo cancha, sin mejorar un acierto que buscó levantar el ‘23’ en la reanudación. El base de Mahón metió ocho puntos seguidos (50-44), leyendo el ataque como aún no había hecho el Madrid, pero su acierto no contagió al resto.

Fue goteo de Randolph, Campazzo o Yusta, a pesar de que Tavares desniveló el rebote, y no bastaba para culminar la remontada. Panathinaikos castigaba con triples de Langford y Thomas esos acercamientos con el último cuarto en marcha (65-56). El descanso de Tavares trajo a un Ayón fuera de partido y los golpes griegos fueron minando la moral de un Madrid precipitado.

Sin embargo, la presión jugó una mala pasada a los de Pitino y el Madrid olió la sangre. La defensa de Campazzo dio la última posesión a los de Laso. El argentino se trabó con el balón pero por ahí pasaba Rudy, quien silenció la ruidosa grada griega con una canasta inverosímil, a una mano, con la que el Madrid saca la sonrisa y recuerda que, incluso en un día malo, puede ganar a cualquiera.

PANATHINAIKOS 73-74 REAL MADRID

PANATHINAIKOS: Calathes (14), Kilpatrick (8), Papapetrou (7), Thomas (8) y Papagiannis (9) -quinteto inicial- Gist (1), Lojeski (2), Langford (14), Lekavicius (2), Antetokounmpo (2) y Vougioukas (6).

REAL MADRID: Llull (12), Rudy (13), Taylor (2), Randolph (5) y Tavares (14) -quinteto inicial- Campazzo (5), Causeur (-), Thompkins (10), Carroll (6), Ayón (4), Yusta (3) y Kuzmic (-).

PARCIALES: 32-14, 13-19, 14-20, 14-21.

ÁRBITROS: Lamonica, Javor y Panther. Sin eliminados.

PABELLÓN: OAKA, 18.003 espectadores.