Gareth Bale (d) es la baza de Lopetegui para alzarse con la victoria.
Gareth Bale (d) es la baza de Lopetegui para alzarse con la victoria. / EFE
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El Real Madrid visita el estadio de Mendizorroza en busca de poner fin a su mala racha, agravada tras la derrota europea ante el CSKA y encadenar tres partidos consecutivos sin marcar gol ni conseguir la victoria, un mal momento del que se espera aprovechar un Alavés acomodado en la parte alta de la tabla tras su buen inicio liguero.

Los de Julen Lopetegui no están pasando por su mejor momento después de estar más de 270 minutos sin marcar un gol y, lo que es más preocupante, sin ganar. La derrota ante el CSKA por 1-0 confirmó las malas sensaciones que dejó el equipo ante el Sevilla (3-0) y el Atlético de Madrid (0-0), aunque la situación liguera ‘alivia’ algo, ya que son segundos con 14 puntos, los mismos que el Barça.

Desde la exhibición ante la Roma en la primera jornada de Champions, la eficacia del juego no ha sido la misma, y ahora no se puede permitir otro tropiezo si quiere seguir la estela del liderato liguero, con el añadido de que fuera de casa flojea, con sólo la victoria ante el Girona.

La mejor noticia para el técnico vasco es saber que el galés Gareth Bale podrá ser de la partida para este duelo, después de que hiciese saltar las alarmas al no jugar la segunda mitad del pasado derbi y no viajar a Rusia.

El de Cardiff no ha sido tampoco la solución ofensiva ni ante Sevilla ni ante Atlético, pero su presencia debe mejorar las prestaciones ofensivas de un ataque donde debe estar acompañado por un Benzema que no ve puerta desde su esperanzador doblete ante el Leganés y por un Asensio irregular y que fue el último que hizo gol.

18 años sin triunfo

De todos modos, Lopetegui sigue con la enfermería activa y la salida de Bale es contrarrestada por la nueva entrada de Dani Carvajal, que provoca que el conjunto madridista esté sin sus dos laterales titulares ya que Marcelo sigue lesionado. Tras debutar en Champions, lo más probable es que Reguilón vuelva al banquillo y que Nacho juegue en el lateral izquierdo con Odriozola en el derecho, mientras que Sergio Ramos, con sus isquios más descansados tras no viajar a Moscú, vuelva al centro de la defensa.

Por su parte, el Alavés afronta el choque con la tranquilidad de su comodidad en la tabla, pero tras sufrir un revés su último partido ante el Levante que les impidió alcanzar en la tabla a los colíderes.

Sexto con 11 puntos, el equipo vitoriano es uno de los equipos revelación de LaLiga, gracias a la buena efectividad de sus recursos y al trabajo de un Abelardo cuya mano ya se notó el año pasado.

De momento en su estadio no ha perdido y sólo ha encajado un gol, un dato que le refuerza ante la visita de un Real Madrid con menos ‘pegada’, pero al que no gana desde el 6 de mayo del 2000, aunque peor es la estadística en su feudo, con su única victoria en 1931 y luego 10 derrotas y dos empates.