El delantero francés del Real Madrid, Karin Benzema, golpea el balón ante la oposición del centrocampista del Atlético de Madrid, Koke.
El delantero francés del Real Madrid, Karin Benzema, golpea el balón ante la oposición del centrocampista del Atlético de Madrid, Koke. / Efe
Publicidad

E.P. / madrid
El Real Madrid y el Atlético de Madrid igualaron (0-0) en el derbi madrileño, donde las ocasiones de la primera parte dieron paso a la angustia del segundo tiempo, en un partido de la séptima jornada de Liga, disputado en el Santiago Bernabéu, sin que ninguno de los dos pudiese aprovechar el empate del Barcelona tras la gran actuación de Jan Oblak y Thibaut Courtois bajo palos.

El equipo de Julen Lopetegui volvió a no poder ganar en Liga a su vecino. Desde el 1 de diciembre de 2012, cuando el Real Madrid de José Mourinho derrotó 2-0 al Atlético con goles de Cristiano Ronaldo y Özil, los blancos no saben superar a los colchoneros en el Campeonato Nacional. Así seguirá, al menos hasta 2019.

En estos años, el Atlético de Madrid ha ido evolucionando con la llegada de Simeone al banquillo. Ya no es un equipo que busque atrincherarse para salir a la contra. Esa especialidad, gracias a Diego Costa y Griezmann la sigue teniendo, pero también es capaz de conseguir quitarle el balón a cualquier equipo.

Incluso al ‘nuevo’ Real Madrid de Lopetegui, que si bien tuvo más posesión en el global del encuentro, también provocó el murmullo del coso merengue cuando los rojiblancos amasaban el esférico juntando a Rodri, Lemar, Koke, Saúl y compañía en la sala de máquinas. En absoluto estuvo incómodo el Atleti en esta faceta.

Sensación de peligro y de dominio hubo por partes iguales en el primer tiempo. Gareth Bale fue quien más cerca estuvo del tanto madridista, con un disparo atajado por Oblak y con un remate de falta, botada por Toni Kroos. El galés, de lo mejor en el Madrid, tuvo que ser sustituido en el descanso por aparentes molestias musculares.

Por parte del Atlético fue un exrojiblanco como Thibaut Courtois quien evitó que sus excompañeros tomaran ventaja en Chamartín. El belga detuvo dos ‘mano a mano’, uno de Griezmann y otro de Diego Costa, para dejar como estaban a los pupilos del ‘Cholo Simeone’, puro nervio en la banda, como siempre.

La segunda parte obligó al relevo de Bale, con problemas físicos, y se quedó en el vestuario, facilitando a Lopetegui que reforzara el centro del campo con Dani Ceballos. El cambio ayudó al Madrid, con el andaluz muy pegado a la banda izquierda como si hiciera de Isco, para tener más control y contener el juego visitante en este encuentro.

Correa

Simeone respondió a los 15 minutos dando entrada a Correa. Viendo que no surtía efecto, retiró poco después a Diego Costa para proteger el doble pivote con Thomas y Rodri, y dejar las bandas para Koke y Saúl. El encuentro, entonces sí, volvió a equilibrarse. Sin embargo, sin que volviesen a brillar Oblak y Courtois, la angustia por el paso de los minutos, apoyada por cierto descontrol entre el ida y vuelta de un ritmo superior, hacía presagiar que el empate iba a romperse en cualquier momento.

Como el segundo tiempo no estaba siendo muy exuberante en cuanto a ocasiones, Simeone y Lopetegui quemaron sus cartuchos con Kalinic y Vinicius para los últimos compases del baile entre vecinos. Sin embargo, fue Varane, a balón parado, quien tuvo la última.