Tanto barcelonistas como madridistas llegan a un Clásico sin la presión de tener que ganar el encuentro para alcanzar las opciones del título.
Tanto barcelonistas como madridistas llegan a un Clásico sin la presión de tener que ganar el encuentro para alcanzar las opciones del título. / Efe
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El FC Barcelona tratará de estrenar su condición de campeón de LaLiga Santander 2017-18 con un triunfo en el Clásico de hoy en el Camp Nou (20.45 horas/Movistar Partidazo) ante un Real Madrid más centrado en la final de la Liga de Campeones, donde aspira a levantar su decimotercera Copa de Europa ante el Liverpool.

Los de Ernesto Valverde, que el pasado lunes celebraron su doblete de Liga y Copa del Rey por las calles de Barcelona, esperan redondear una temporada casi perfecta, en la que permanecen invictos en la competición doméstica, sólo empañada por su temprana eliminación en cuartos de final de la ‘Champions’ en una infausta noche en el Olímpico de Roma.

Su espina, en cambio, se clava en una competición que centra la esperanza blanca; los de Zinedine Zidane sellaron el martes el pase a su tercera final consecutiva tras sufrir ante el Bayern de Múnich en el Santiago Bernabéu (2-2), y ahora esperan volver a alzar la preciada ‘Orejona’ el próximo 26 de mayo.

Así, el duelo del Camp Nou se presenta descafeinado, desprovisto además del morbo de un pasillo de campeón que los de madridistas no realizarán. Como adelantó el técnico francés, sus jugadores no honrarán a los nuevos reyes de Liga después de haber “roto” la tradición en el anterior Clásico, cuando lograron el título del Mundial de Clubes. En aquella ocasión, Valverde justificó que no se realizaba porque el conjunto azulgrana no había participado en esa competición.

De ganar el choque, el cuadro culé, que maneja 86 puntos —por 71 de los blancos—, aventajaría a su rival en 18 unidades, una renta que si se mantiene al final del campeonato supondría la mayor ventaja histórica en la competición —la referencia actual son los 17 en la campaña 1984-85 con Terry Venables en el banquillo—.

Iniesta

Será además un duelo especial para Andrés Iniesta, que vivirá su último Clásico después de 22 años vestido de azulgrana. Ha disputado ya 37, con un balance de 16 triunfos, tres empates y 12 derrotas, en los que ha anotado tres tantos, aunque ninguno de ellos en el Camp Nou. El manchego, que ya anotó en la final de Copa, espera despedirse de la mejor manera de unos de los mayores duelos del fútbol mundial actual.

Por otra parte, continúa abierta la lucha por el Pichichi, aunque con la carrera decantada en favor de Leo Messi. El argentino acumula 32 goles en la competición, por los 24 del portugués Cristiano Ronaldo. La ‘Pulga’, además, busca la Bota de Oro, en la que, de momento, aventaja al delantero del Liverpool Mohamed Salah por un único tanto.

Para esta ocasión, el preparador blaugrana dispondrá de su once de gala, recuperando a un Sergi Roberto que vuelve tras sanción a la banda derecha. Por delante de Ter Stegen, además del de Reus, formarán Piqué y Umtiti como pareja de centrales y Jordi Alba en el lateral izquierdo.

En el centro del campo, Sergio Busquets, Ivan Rakitic y Philippe Coutinho tomarán el mando, con la única duda de Iniesta, que padece molestias en el sóleo. Arriba, no hay incógnitas: Messi y el uruguayo Luis Suárez formarán en la delantera. En la mente de los jugadores culés está repetir el gran labor de la primera vuelta en el Santiago Bernabéu, cuando los del ‘Txingurri’ golearon por 0-3 a su eterno rival con Suárez, Messi y Aleix Vidal como ejecutores.

Mientras, Zidane asegura que sus hombres afrontan el duelo sin pensar en la final de Champions, aunque la mente de cualquier madridista está en el próximo partido de Kiev.