Nadal salda una cuenta

El manacorí se planta en tercera ronda de Wimbledon después de superar a Kyrgios en un partido de alta tensión (6-3, 3-6, 7-6[5], 7-6[3]) • Tsonga, su rival por un puesto en octavos

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Rafa Nadal celebra su victoria en segunda ronda de Wimbledon ante el australiano Nick Kyrgios. / EFE
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Rafa Nadal se impuso (6-3, 3-6, 7-6[5] y 7-6[3]) al australiano Nick Kyrgios para avanzar a tercera ronda del torneo de Wimbledon, tercer ‘grande’ de la temporada, un choque de cuentas pendientes e intenso que supo manejar el balear para seguir adelante como hizo el también favorito Roger Federer.

La papeleta era mucho mayor que un simple partido de segunda ronda. El ruido que dejó el último cruce en Acapulco, un 3-3 en el historial de duelos que comenzó hace cinco años en la hierba londinense, y un rival incómodo en el juego y en las formas no sacaron de la línea positiva al español. Nadal buscará mañana los octavos de final ante el francés Tsonga.

Para bien de Nadal, Kyrgios sacó más su show que su juego. Su repertorio de gestos, quejas al árbitro y pelotazos mal dados. Un cúmulo de extras que hacen imposible competir al nivel que exige un campeón de 18 Grand Slams. Nadal comenzó con firmeza, la que le faltó en su debut, y un saque que mantuvo a gran nivel todo el partido. A su ritmo, muy contrario al de su rival.

El australiano se quejó de malas maneras al juez de silla por las pausas del de Manacor, mientras Nadal rompía de inicio y se apuntaba sólido un 6-3. A remolque fue como respondió Kyrgios, que se dejó de florituras para poner calidad. El balear perdió algo de concentración y cedió la segunda manga, con su rival crecido para mantener el pulso en el tercer y cuarto set, donde no hubo bolas de ‘break’.

La cabeza de Nadal marchaba por delante, pero también humano no pudo evitar revolucionarse ante el desprecio de su rival. Un pelotazo sin disculpa en el noveno juego del tercer set estuvo cerca de hacerle detonar. El dos veces campeón de Wimbledon canalizó la rabia y se mantuvo por delante hasta llegar al ‘tie-break’. El momento de la verdad fue del español, como en el cuarto set.

Un nuevo intercambio igualado hasta que en el desempate Kyrgios falló el primer punto a un metro de la red. Quizá pensando en aterrizar con estilo, el australiano perdió ahí el sitio mientras Nadal se cobraba venganza de Acapulco y zanjaba el reencuentro con su verdugo en Londres en 2014, cuando Kyrgios parecía comerse un mundo que le pide más tenis y menos circo.

Federer, con paso firme

Varias horas antes, Federer impidió el sueño de Jay Clarke con una victoria por la vía rápida sobre el británico, 169 del mundo. El suizo alcanzó la tercera ronda con un 6-1, 7-6(3), 6-2, sin dar pie a la sorpresa a pesar de que su rival apretó y mucho en el segundo set. En busca de su noveno título en la hierba inglesa, Federer solventó su segundo compromiso a buen ritmo.

El primer parcial fue un abrir y cerrar de ojos, pero Clarke no se dejó intimidar y aguantó entero. El segundo set no se decantó del lado del de Basilea hasta la muerte súbita, un golpe que ya sí mermó la confianza del joven inglés de 20 años. Federer rompió pronto en el tercer parcial y caminó sin piedad hacia una cita con el francés Lucas Pouille en busca de los octavos de final.