Nadal rema casi tres horas para corresponder a Ferrer

El balear sufre para superar en su debut en el Godó al argentino Mayer (6-7(7), 6-4 y 6-2)

19
Rafa Nadal devuelve una bola durante su partido ante Leonardo Mayer
Rafa Nadal devuelve una bola durante su partido ante Leonardo Mayer. / EFE
Publicidad

El balear Rafa Nadal inició la defensa del título en el Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó con una sufrida victoria, por 6-7(7), 6-4 y 6-2, ante el argentino Leonardo Mayer, quien le obligó a remar durante dos horas y 50 minutos.

Nadal rompió a Mayer en el octavo juego de partido, pero con 5-3 y saque, el argentino le devolvió, en blanco, el robo. Aun así, el once veces campeón del Godó, tuvo bola de set con 5-4 que también desperdició, y otras dos bolas de set con 6-5 y 7-6, en el desempate.

Tras su tropiezo ante Fabio Fognini en las semifinales de Montecarlo, donde según él mismo reconoció jugó uno de sus peores partido en tierra, Nadal no anda sobrado de confianza.

“No he estado en mi mejor momento estas últimas semanas. Vuelvo a salir de un problema físico, y han sido muchos acumulados en los últimos tiempos. Todas esas interrupciones terminan por afectar no solo al nivel tenístico, sino al mental, y uno tiene que poco a poco recuperar todo eso”, reconoció el balear a la conclusión del partido.

No supo aprovechar su ventaja para cerrar la primera manga y Mayer se vino arriba para encadenar tres puntos seguidos y llevarse la primera manga tras una hora y once minutos de dura batalla.

Salió el mallorquín dispuesto a resolver, en el segundo parcial, el lío en el que se estaba metiendo. Rompió en el primer juego, se puso 2-0 y mantuvo la ventaja hasta el definitivo 6-4 con un tenis más agresivo y una derecha más afilada que empezaba a reportarle golpes ganadores.

Mayer, 63 del mundo y que contaba por derrotas sus cinco enfrentamientos anteriores ante el ‘rey de la tierra batida’, aun aguantaría el tipo hasta el quinto juego del tercer set, cuando su adversario le rompió de nuevo el servicio.

Ahí, acabó el partido para el argentino. Nadal se llevó el tercer parcial por 6-2 y respiró aliviado. Este jueves, en octavos de final, le espera un clásico del torneo ante su amigo David Ferrer, a quien le ha ganado cuatro finales en Barcelona y que disputa el último Godó de su carrera.