El tenista español Rafael Nadal repele una de las bolas durante el partido ante el francés Benoit Paire.
El tenista español Rafael Nadal repele una de las bolas durante el partido ante el francés Benoit Paire. / EFE
Publicidad

El tenista español Rafa Nadal, número uno del mundo, selló el pase a octavos de final del torneo de Toronto (Canadá), sexto Masters 1.000 de la temporada, después de vencer al francés Benoît Paire (6-2, 6-3) en su estreno en la competición, y se citó en la siguiente ronda con el suizo Stanislas Wawrinka. En un duelo de segunda ronda que duró apenas una hora y cuarto, el balear solventó con comodidad el primer parcial pero tuvo que reponerse a un errático segundo set. En total, nueve ‘winners’ y ocho errores no forzados para firmar una victoria en su primer partido en superficie dura desde el 23 de enero.

Nadal encarriló la primera manga con un 3-0 antes de salvar dos oportunidades de rotura, para volver a quebrar el servicio de su rival en su último resto. Todo apuntaba a un partido cómodo, pero todavía tuvo que sudar para llevarse el triunfo. El manacorí rompió para poner el 2-0, el preludio de seis juegos consecutivos de roturas, tres para cada uno. Sin embargo, Nadal mantuvo la calma para defender su saque en el noveno y definitivo juego, que le permitió seguir en la lucha por un título que ya ganó en 2005, 2008 y 2013.

El rival

Su rival en los octavos de final del torneo norteamericano será el suizo Stan Wawrinka, que remontó y ganó su duelo con el húngaro Marton Fucsovics (1-6, 7-6(2), 7-6(10)). Por otro lado, el tenista español aseguró que aunque no estaba “al cien por cien” no jugó “un mal partido” ante el francés en el torneo de Toronto y afirmó que necesita “tiempo” para adaptarse a una superficie que no pisaba desde el 23 de enero.

“No jugaba un partido de individuales en pista dura desde Australia, es mucho tiempo. Y eso es todo, necesitas tiempo. Creo que hoy no estaba al cien por cien; después de un tiempo, necesitas partidos. Cuando digo que no me sentí al cien por cien, digo que no jugué un partido fantástico, pero no jugué un mal partido”, señaló en la rueda de prensa posterior al encuentro.

En este sentido, el balear consideró que estuvo “sólido”. “Creo que jugué un partido sólido. Es cierto que tuve problemas conmigo mismo en el segundo set. No se trataba del saque; en mi opinión, era más bien de los errores en la línea, en mi opinión”, manifestó.

Por otra parte, el número uno del mundo incidió en el hecho de que ha tenido poco “descanso tras la época más dura del calendario, la de tierra batida”.