El piloto Marc Márquez conduce su motocicleta sobre el firme mojado. / EFE
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El español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) protagonizó una exhibición brutal en la segunda clasificación para el Gran Premio de la República Checa de MotoGP en el circuito de Brno, en donde con una estrategia muy valiente consiguió marcar un mejor tiempo más de dos segundos y medio más rápido que el de cualquiera de sus rivales. Márquez, que rodó en 2:02.753 con neumáticos de seco cuando muchos de sus rivales no se atrevieron ni a montarlos en su moto, consiguió así la ‘pole position’ número 86 de su carrera deportiva y la 58 en la categoría reina, con la que iguala el récord absoluto del australiano Mick Doohan.

Y fue una exhibición brutal porque las condiciones de la pista no eran las mejores, el asfalto estaba mojado en muchas zonas, comenzaba a llover nuevamente con intensidad en algunos puntos y aún así el piloto de Repsol Honda decidió salir con neumáticos de seco para conseguir encadenar dos vueltas rápidas consecutivas que sirvieron de aviso “claro y contundente” de las intenciones de Márquez para la carrera checa.

Los cuartos entrenamientos libres, preparación para la clasificación de carrera, volvieron a ser un escaparate para la exhibición de Márquez, que dominó de principio a fin los mismos. Con un ritmo impresionante en las doce vueltas que completó, en la penúltima registró su mejor tiempo (2:03.779), siete décimas de segundo más rápido que sus rivales más directos, el español Maverick Viñales (Yamaha YZR M 1) y el italiano Andrea Dovizioso (Ducati Desmosedici GP19), toda una declaración de intenciones de las aptitudes del líder del mundial para esta carrera.

En la primera clasificación los pilotos de KTM salieron dispuestos a suplir su falta de potencia frente a la competencia con el arrojo de sus pilotos y tanto el español Pol Espargaró como el francés Johann Zarco se situaron al frente de la tabla de tiempos desde los primeros minutos y sólo en el tramo final intercambiaron el orden de sus posiciones.

Zarco fue el más rápido de la Q1 y con ello consiguió por primera vez en la temporada acceder a la segunda clasificación, por delante de su compañero de equipo, Pol Espargaró, tras superar tanto al japonés Takaaki Nakagami (Honda RC 213 V) como al italiano Francesco Bagnaia (Ducati Desmosedici GP18), que en algún momento llegaron a estar en la segunda posición, con derecho a pasar a la Q2.

Aleix Espargaró colocó su Aprilia RS-GP en la octava posición de la primera clasificación, justo por delante de Joan Mir y su Suzuki GSX RR, con Tito Rabat (Ducati Desmosedici GP18), duodécimo. Y, llegado el momento de la segunda clasificación, casi todos los equipos optaron por una estrategia un tanto conservadora, con una moto con la configuración de agua y otra para seco, al haber aparecido un “carril” seco durante la primera clasificación que permitía pensar en la utilización de neumáticos ‘slicks’ de seco en algún momento de la sesión, aunque todos salieron inicialmente con neumáticos de lluvia.

Líderes

“Caliente” como llegaba desde la primera clasificación, Pol Espargaró y Johann Zarco fueron los primeros líderes en esa fase cuando todos los pilotos estaban ya en pista y, por su parte, Marc Márquez y Alex Rins protagonizaron su propio “rifirrafe” que les llevó a tocarse primero en pista, en donde se tocaron al superar por el interior el de Suzuki al de Repsol Honda y cuando entraron en la calle de talleres el primero cerró un poco la trayectoria del segundo, que tuvo que quitarse la Suzuki de encima con la mano.

En esa entrada a talleres decidieron salir con neumáticos de seco tanto Márquez como Rins, además de Jack Miller, Danilo Petrucci, mientras que preparaban la moto de seco a Maverick Viñales, Fabio Quartararo, Cal Crutchlow, pero no así Pol Espargaró o Valentino Rossi, que seguían con neumáticos de lluvia.