Los Patriots quieren imponer su favoritismo ante los Eagles

New England busca su sexta Super Bowl, todas en el siglo XXI

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Los cascos de Eagles (dcha) y Patriots, con el trofeo de la Super Bowl.
Los cascos de Eagles (dcha) y Patriots, con el trofeo de la Super Bowl. / EFE
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New England Patriots y Philadelphia Eagles decidirán en la madrugada del domingo al lunes (00.30 hora peninsular española/Movistar #0) en el US Bank Stadium de Minneapolis el campeón de la temporada del fútbol americano en los Estados Unidos que llega a su culmen con la disputa de su gran final, la Super Bowl, en cuya LII edición los primeros, ganadores el año pasado, parten en teoría como los favoritos ante, una vez más, una de las mejores defensas de la NFL.

Un año después, los ‘Pats’ de Bill Belichik y Tom Brady, campeones de la Conferencia Americana, vuelven a estar en la pelea definitiva por levantar el trofeo Vince Lombardi. Con la del domingo, hasta en diez ocasiones, algo inédito en la historia de este deporte, ocho en los últimos 17 años, han jugado hasta el último partido del año, con un balance de cinco triunfos y buscan alcanzar el récord de seis de los Steelers de Pittsburgh.

En cambio, las ‘Águilas’, campeones de la Conferencia Nacional y con idéntico balance de 15-3 que su rival, tienen menos experiencia y juegan la Super Bowl únicamente por tercera vez en su historia en busca de su primer anillo tras perder en 1981 ante Oakland Raiders (25-10) y, precisamente, en 2005, ante los Patriots (24-21).

New England, una franquicia que parece no despertar muchas simpatías, se ha consolidado como la gran dinastía de la NFL del siglo XXI bajo el mando de su entrenador y su veterano quarterback, con los que ha logrado sus cinco victorias, la última muy recordada y que quedó también entre los récords del fútbol americano tras remontar en Houston ante Atlanta Falcons cuando perdían por 28-3 en el tercer cuarto. Ese espíritu y fe inquebrantable les ha llevado de nuevo a la Super Bowl, dejando en el camino a Jacksonville Jaguars en la final de conferencia levantando también una desventaja clara de 10-20 en su estadio.

Los Jaguars fueron una dura prueba para los Patriots, que ahora se toparán con otra de las mejores defensas de la NFL. Philadelphia tiene una línea defensiva temible en la que se ampara para tener sus opciones en la final y que ya fue capaz de demoler a Minnesota Vikings en la final de su conferencia con un apabullante 38-7. La obsesión de los de Doug Pederson será la de incomodar a Brady continuamente para que este no pueda organizar con comodidad la potente ofensiva de los actuales campeones, reforzada con la recuperación de Rob Gronkowski.

El ‘tight end’, una de las estrellas de los de Belichik, se ha recuperado de la conmoción que sufrió en la primera mitad de la final ante los Jaguars y no se perderá por segundo año consecutivo la gran final. Ni ante los Falcons ni ante Jacksonville, New England le ‘echó de menos’ y logró encontrar la forma de compensar su ausencia. Hace dos semanas fue Danny Amendola el que tomó la responsabilidad para ser el mejor receptor de Brady en un ataque que sigue sin el lesionado Julian Edelman, pero que, además de ‘Gronk’, tiene también a Dion Lewis y James White como otras opciones.

Philadelphia ya avisó de lo que es capaz de hacer en defensa ante los Patriots. Las dos franquicias no se ven las caras en la NFL desde el año 2015 y entonces los Eagles fueron capaces de ganar en Foxboro por 25-38 y le convirtieron a Brady el partido en una auténtica pesadilla con cuatro capturas y golpeado en diez ocasiones.

Brandon Graham, Vinny Curry, Derek Barnett, el exPatriot Chirs Long, Fletcher Cox o Malcolm Jenkins son algunos de los principales nombres de la profunda defensiva de los campeones de la Conferencia Nacional, aunque New England ya fue capaz de dar buena cuenta en 2015 de los Seahawks que tenían para algunos la mejor defensa de la historia.

Tampoco hay que perder de vista al ataque de los de Pederson, como ya se comprobó ante los Vikings, que presumían de ser de hierro atrás. Nick Foles es el encargado de dirigirlo y lejos del ‘glamour’ que destila Brady, el ‘quaterback’ de las ‘Águilas’ está ante la gran oportunidad de su vida después de tener que suplir al titular Carson Wentz, lesionado a finales de temporada. Este aspirante a pastor ha demostrado su capacidad para controlar una ofensiva que intentará jugar con paciencia ante la defensa de los Patriots, menos ‘popular’ que su ataque, pero muy efectiva cuando se la requiere como se vio en la anterior Super Bowl o en la pasada final de conferencia. Jay Ajavi, LeGarrette Blount, otro exPatriot, Corey Clement, por tierra, y Torrey Smith y Nelson Agholor, por aire, son algunas de las mejores armas de Philadelphia en ataque.