Al trío de etapas alpinas le seguirá una decimotercera jornada llana, de descanso, entre Bourg d’Oisans y Valence.
Al trío de etapas alpinas le seguirá una decimotercera jornada llana, de descanso, entre Bourg d’Oisans y Valence. / Europa press
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El pelotón del Tour de Francia afrontará a partir de hoy, tras la primera jornada de descanso en Annecy, el tríptico alpino y el macizo central en una segunda semana de competición que finalizará con otra pausa en Carcassonne, aunque antes la general estará ya más perfilada sobre todo por la aparición del Alpe d’Huez en la ronda gala.

Desde el ‘infierno’ de Roubaix, donde una jornada se cobró varias víctimas, como el líder del BMC Richie Porte, antes de los adoquines pero sobre todo en los varios tramos de tierra y piedra, los aspirantes a la general y a subir a lo más alto del podio en París deberán atacar en los Alpes para llegar bien situados, en la tercera y última semana, a los Pirineos franceses.

Para empezar, durante la jornada de hoy habrá un tramo de unos dos kilómetros sin asfaltar, para rememorar esa llegada a Roubaix. Será en la meseta de Glières, un puerto de categoría especial situado casi en el ecuador de una etapa con cinco cotas de montaña y un final casi tras el descenso del Col de la Colombière (1ª, con 7,5 kilómetros al 8,5 por ciento de pendiente media).

Durante la jornada de hoy habrá un tramo de unos dos kilómetros sin asfaltar en la meseta de Glières, en un puerto de categoría especial

El miércoles, la undécima etapa volverá a ser en las alturas y con final en alto. Sólo 108,5 kilómetros que se presumen trepidantes, con la subida de inicio al Montée de Bisanne (E), el Col du Pré (E) y el Cormet de Roselend, enlazados, con la subida final tras un largo descenso a La Rosière, un puerto de 1ª categoría de 17,6 kilómetros con un media de 5,8 por ciento y máximas de casi el 10 por ciento.

Sin descanso, el jueves llega una de las etapas clave, una de las consideradas ‘etapa reina’. En los 175,5 kilómetros que separan Bourg-Saint-Maurice Les Arcs del famoso Alpe d’Huez podría empezar a decidirse este Tour. Antes de las 21 curvas ya históricas del final de etapa, en un Alpe d’Huez de 13,8 kilómetros al 8,1 por ciento de media, se pasará por otros colosos como el Col de la Madeleine, Lacets de Montvernier o el Col de la Croix de Fer, nombres ya conocidos por todo aficionado al ciclismo y posible escenario de ataques desde lejos.

Al trío de etapas alpinas le seguirá una decimotercera jornada llana, de descanso, entre Bourg d’Oisans y Valence donde volverán los intentos de fuga o de lucha al esprint entre los hombres que pelean por el maillot verde de la regularidad que viste Peter Sagan (Bora-Hansgrohe), y donde salvo sorpresa el amarillo ya no estará en posesión del ahora líder Greg Van Avermaet del equipo BMC.

Será un descanso rápido, efímero y hasta similar a un espejismo, ya que Mende será al siguiente día un final de una etapa rompe-piernas. Una primera mitad de etapa de ‘tregua’ dará paso al ascenso al Col de la Croix de Berthel (2ª), el Col du Pont sans Eau (3ª) y la Cote de la Croix Neuve, una intensa subida de 3 kilómetros al 10,2 por ciento digna del mejor y más explosiva escalador. Otra etapa donde marcar diferencias.

Segunda semana

La segunda semana de este Tour de Francia finalizará en Carcassonne, bella localidad fortificada del sur de Francia que será etapa de reposo antes de los Pirineos. A ella llegarán desde Millau en una etapa 15 también de perfil accidentado y con el Pic de Nore (1ª, de 12,3 kilómetros al 6,3 por ciento) a 41,4 kilómetros de la meta que será un escollo para algunos velocistas en este caso.

De esta manera, las grandes figuras del ciclismo mundial volverán a las carreteras del país galo para demostrar su resistencia a las duras rampas que les depararán los puertos de los Pirineos y de los Alpes.

FuenteEuropa Press
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