Ocho equipos, ocho aficiones, cuatro días y tres partidos son el cóctel para saborear un título que está abierto a posibles sorpresas.
Ocho equipos, ocho aficiones, cuatro días y tres partidos son el cóctel para saborear un título que está abierto a posibles sorpresas. / E.P.
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La Copa del Rey de Gran Canaria 2018 pone en juego desde hoy el dominio durante cuatro años seguidos del Real Madrid, en una 82ª edición en la que Valencia Basket, Baskonia y Unicaja gozan de buenos argumentos para discutir al campeón, por delante de un Barcelona Lassa envuelto en una caída libre sin fin.

Ocho equipos, ocho aficiones, cuatro días y tres partidos para saborear un título abierto a las sorpresas. La fiesta del baloncesto repite en Canarias por cuarta vez no sin suspense, después de que este martes ACB y ABP llegaran a un acuerdo in extremis para desconvocar la huelga que amenazaba la Copa.

La firma de la paz devuelve el foco al balón negro y blanco en Las Palmas, con un Madrid que sigue campando por Europa como favorito a todo, en una realidad bien distinta a su eterno enemigo ‘culé’. La revelación Montakit Fuenlabrada, el anfitrión Herbalife y el vecino Iberostar Tenerife completan el cartel.

Con Pablo Laso al frente de su séptima temporada blanca, el Madrid llega a la cita copera como grupo irreductible. La manera del técnico vasco de mantener a todo su equipo involucrado, rehuyendo en cada declaración de actuaciones individuales, recoge sus frutos en su temporada más complicada en cuanto a lesiones.

Líderes con holgura de la Liga Endesa y con el ‘playoff’ de la Euroliga en la mano, los blancos han sabido rehacerse hasta el momento de un racha de bajas que comenzó con la de Sergio Llull. El Madrid se quedó en verano sin uno de los mejores jugadores de Europa y sin duda su arma más letal y definitoria.

Ocho meses sin el ‘23’, toda la temporada sin Ognjen Kuzmic, tres y cuatro meses sin Randolph y Ayón, son sólo las de larga duración. El Madrid recompuso en noviembre su juego interior con un Walter Tavares ya integrado y gozó del paso al frente general para dar respiro al joven y cada vez más experto Luka Doncic.

El campeón de Europa en verano con Eslovenia sigue su progresión como la sensación del Viejo Continente y lidera a un Madrid dominador del torneo del K.O. La Copa de Vitoria el año pasado es el último título de los de Laso, una motivación más para la exigencia victoriosa que conlleva su camiseta.

Rivalidad

El sorteo del cuadro obliga al Madrid a sacar su mejor versión desde el primer día, cuando este jueves se mida con Unicaja en cuartos de final. Joan Plaza mantiene el gen competitivo en los de Málaga, a pesar de las limitaciones de presupuesto y una plantilla con las baterías al límite en el año de su regreso a la Euroliga.

En esta parte alta del cuadro, Valencia Basket e Iberostar Tenerife abrirán la Copa. El cuadro ‘taronja’ es otro candidato a evitar el quinto título seguido del Madrid, para de paso desquitarse de la final perdida el año pasado ante los blancos. Los de Txus Vidorreta lucen galones de campeón de Liga y un espíritu luchador para mantenerse a flote ante las bajas.

Otro ejemplo de superación es el Baskonia, un año más en las quinielas coperas. Una nueva temporada de cambios en la plantilla, que comenzó incluso con la renuncia de Pablo Prigioni como entrenador. El proyecto azulgrana se tambaleaba en su inicio hasta que llegó Pedro Martínez. El técnico que venía de hacer campeón de los valencianos supo devolver su identidad a los vascos.

El torneo del K.O. no entiende de rachas y el Barça, que sigue de capa caída, se aferra a chispazos como las victorias ante CSKA o Madrid para recuperar el pulso de grande. No podrá contar Pesic con el lesionado Kevin Seraphin, un pilar pese a llegar en verano junto a Heurtel, Sanders y Moerman. El Barça necesita de todos a falta, o a la espera, de un líder.