El alero del Iberostar Tenerife Javier Beirán celebra la victoria ante el Valencia en la Copa del Rey.
El alero del Iberostar Tenerife Javier Beirán celebra la victoria ante el Valencia en la Copa del Rey. / Efe
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El Iberostar Tenerife despachó (72-79) al Valencia Basket de la Copa del Rey de Gran Canaria 2018 en el duelo de cuartos de final que abrió ayer el torneo, un estreno con sorpresa que vale la primera semifinal copera en la historia tinerfeña, superior y asfixiante ante un equipo ‘taronja’ siempre sometido. El cuadro canario dejó su huella en la isla vecina, primer triunfo en Copa a la quinta ocasión. El Valencia, finalista el año pasado, encajó el primer K.O. del Gran Canaria Arena a merced de un rival que cogió carrerilla hasta despegar. Tobey (11 puntos y 6 rebotes) y Fran Vázquez (12 y 6) pusieron los cimientos, Ponitka (14) y Vasileiadis (9) los hicieron sólidos de manera oportuna y Abromaitis (15) dio la puntilla.

Los de Txus Vidorreta vieron venir el desboque canario desde el primer cuarto, pero no supieron reaccionar. Un cuadro ‘taronja’ desconocido, salvo por Pleiss, y chispazos de Thomas, Doornekamp o Green, que aún así forzó un final apretado. Menos de un minuto y una canasta de diferencia que no sacó del camino histórico a los de Fotis Katsikaris. Abromaitis sentenció un final de tiros libres y júbilo canario en la grada.

El campeón de liga tardó poco en verse atrapado en la maraña tinerfeña. Los isleños no acusaron la falta de acierto de los primeros compases (7-2) y tras cinco minutos entraron de lleno en la pelea (12-12). Poderoso al rebote y agresivo a ambos lados de la pista, el Iberostar incomodó a un Valencia condenado a sufrir.

Tras el descanso, Vasileiadis fusiló a triples a un Valencia noqueado, incluso desacertado. Amagó con escaparse el equipo de La Laguna, pero los valencianos encontraron aire gracias a Green. Los nueve puntos del estadounidense en el tercer cuarto, desaparecido hasta entonces, retrasaron una ‘muerte’ anunciada.

Y es que le faltaban balas a Vidorreta que disparar, sin aportación de Dubljevic o San Emeterio, y le sobraba energía a un Iberostar desbocado de cara al tramo final (57-63). Los de Katsikaris sujetaron al segundo cabeza de serie, con esa pequeña renta, sin poder regalarse un final sencillo en el último minuto.

‘San Eme’ apretó los dientes por Valencia y dejó en una canasta la desventaja ‘taronja’ con 46 segundos por jugarse. Por primera vez se hizo el silencio en el Gran Canaria Arena, mientras Davin White agotaba la posesión y se jugaba un triple fallido. De un mar de brazos emergió Abromaitis con un balón histórico para Tenerife y dos tiros libres para preparar otra página en el libro del CB Canarias.