El piloto británico de Fórmula 1 del equipo Mercedes Lewis Hamilton celebra la victoria en Alemania.
El piloto británico de Fórmula 1 del equipo Mercedes Lewis Hamilton celebra la victoria en Alemania. / EFE
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El piloto británico Lewis Hamilton (Mercedes) consiguió ayer la victoria en el Gran Premio de Alemania de Fórmula 1, aprovechando el abandono del alemán Sebastian Vettel (Ferrari) y asaltando así el liderato del Mundial, mientras que el español Carlos Sainz (Renault) terminó en la duodécima posición y su compatriota Fernando Alonso (McLaren) se retiró en la última vuelta.

Después de 67 vueltas al circuito de Hockenheim, Hamilton remontó 13 posiciones y cruzó la meta en el primer puesto por delante de los finlandeses Valtteri Bottas (también Mercedes) y Kimi Raikkonen (Ferrari), que fueron segundo y tercero tras una carrera marcada por la lluvia aparecida al final de la jornada y que provocó el accidente de un Vettel muy triste, sabedor de que cedía el liderazgo mundialista merced a su abandono.

Por su parte, Sainz se quedó con esa duodécima plaza a las puertas de arañar unos pocos puntos tras verse perjudicado desde el inicio por un mal movimiento de su compañero Nico Hulkenberg y también por arrastrar una sanción de 10 segundos, al haber adelantado mientras estaba el coche de seguridad en pista. Mientras tanto, el asturiano Fernando Alonso tampoco tuvo suerte y en su equipo no acertaron con la elección de neumáticos para contrarrestar la intermitente lluvia, lo cual propició su abandono en la vuelta final.

El coche de Hamilton había sufrido el pasado sábado un fallo hidráulico, impidiéndole disputar la Q2 y abocándole a salir en la 14ª plaza para este Gran Premio. Desde la mismísima salida, que fue bastante limpia ya que no hubo choques ni entre los favoritos de cabeza ni entre monoplazas de atrás, el inglés comenzó a remontar y pronto se colocó a la estela de Raikkonen.

En lo referente a pilotos españoles, la suerte ya fue algo esquivo tras apagarse el semáforo. Sainz perdió una posición en la vuelta inaugural por culpa de que el alemán Hulkenberg bloquease uno de sus neumáticos en una curva de derechas tras la salida. Y después el madrileño de Renault se vio inmerso en batallas inertes de Sainz con el francés Romain Grosjean (Haas) en la vuelta 14.

El primer tercio de Gran Premio se agitó cuando el australiano Daniel Ricciardo (Red Bull) se quedó parado en la salida de la curva 10 durante la vuelta 29, con Hamilton ya asentado en la cuarta plaza después de su espectacular aunque previsible remontada. La bandera amarilla en pista, entre los sectores 2 y 3, propició un replanteamiento de estrategia respecto a la parada en ‘boxes’ de todos los equipos.

Alonso paró en su garaje casi de inmediato, mientras Raikkonen informaba por radio a sus ingenieros de que sufría ‘blistering’ en la rueda trasera izquierda. Pocos sobresaltos para una competición bajo amenaza de agua sin confirmarse, con Hamilton apostando por hacer su única parada en la vuelta 43 para colocar neumáticos de seco.

El percance

En este sentido, desoyó las constantes previsiones de lluvia, pero el plan le salió de maravilla gracias al percance de un Vettel que hasta ese momento había lucido intratable en el primer puesto.

En la curva 13 de la vuelta 52, el germano de Ferrari calculó mal su viraje y se estrelló contra las protecciones que había fuera del trazado. Su coche ya no arrancó, enterró sus opciones de victoria en casa e incitó un baile en el ‘pit lane’. Entre los favoritos, entró Bottas para ponerse un juego antiguo de neumáticos y agotar su fortuna al relanzarse la carrera en la vuelta 57.

Hamilton concluyó de esta manera líder en Hockenheim.

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