Hambre de futuro

El papel de España en el Mundial de Francia y la eclosión de una nueva generación que ha dominado las categorías inferiores anticipa un futuro prometedor para las de Jorge Vilda

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Las jugadoras de la Selección Española se lamentan tras caer en octavos de final del Mundial frente a Estados Unidos, histórica dominadora del fútbol femenino. / EFE
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Las derrotas, según explicó Alexia Putellas, duelen más cuando vienen envueltas en crueldad y fatal fue para La Roja el desenlace de su envite ante la selección de Estados Unidos. Dos penaltis interrumpieron su recorrido en los octavos de final del Mundial de Francia.

A partir de la derrota (1-2) ante las defensoras del título, la Selección Española solo puede crecer y es que su nivel competitivo la aproxima a las principales potencias. Lo demostró en los dos tropiezos encajados en el torneo, ante Alemania y Estados Unidos.

Un empate ante la escuadra china (0-0) y una histórica victoria (3-1) ante la de Sudáfrica —la primera en un Mundial absoluto— completan su actuación en el certamen. “Hemos dado un salto cualitativo”, sostuvo el técnico español Jorge Vilda.

La zona mixta del estadio Auguste Delaune de Reims fue un desfiladero de caras tristes. Tenían las internacionales españolas “la sensación de que podrían haber pasado” de ronda y desbancar a las vigentes campeonas, pero un penalti cometido por Virginia Torrecilla sobre Rose Lavelle en el tramo final del choque dinamitó las ilusiones españolas.

El ajustado 1-2, sin embargo, presentó a La Roja como una amenaza de futuro. “Con la inversión que está habiendo en su campeonato doméstico, en 2023 estarán luchando por el título”, escribió en su perfil de Twitter la legendaria guardameta estadounidense Hope Solo. Mariona Caldentey coincidió con ella. “El futuro puede ser nuestro”, apuntó la atacante balear.

El bagaje de la Selección Española en los grandes torneos internacionales es ínfimo. Apenas participó en tres Eurocopas (1997, 2013 y 2017) y en otro Mundial (2015). Su historia, por tanto, está por escribirse. De Francia se marcha una actuación mejor que en Canadá. Repite un empate y dos derrotas, como en Canadá, pero suma el triunfo que no logró entonces. La Roja abrió el torneo en Francia con una histórica remontada ante la selección de Sudáfrica (3-1).

Juegos Olímpicos

Ninguna de las tres plazas olímpicas que el Mundial reparte a las mejores selecciones europeas pertenecerá a España. Alemania, Noruega, Inglaterra, Francia y Suecia, ya clasificadas para los cuartos de final del torneo, mejoran su actuación.

España cumplió, en consecuencia, con lo estipulado por su ranking: es séptima en la clasificación de la UEFA y decimotercera en la de FIFA.

El paso de la Selección Española deja muchas certezas. Entre otras, que Irene Paredes y Jenni Hermoso forman parte de la elite mundial. La central de Legazpia lideró al equipo desde la zaga y la atacante de Carabanchel encontró por fin la libertad que pedía para moverse por el ataque. Jenni Hermoso se marcha del torneo habiendo anotado 3 de los 4 goles españoles.

Marta Corredera, Mapi León y Virginia Torrecilla son los otros nombres propios del torneo en la Selección Española.

La mejoría de La Roja coincidió con la irrupción de las jugadoras más jóvenes de la plantilla. Lucía García, la benjamina de la expedición, presentó al mundo su arrojo y valentía. Su entrega en la presión fue clave para España. No titubeó en su pulso con Crystal Dunn. Nahikari García, Patri Guijarro, Aitana Bonmatí, Andrea Falcón y Mariona Caldentey confirmaron igualmente la valía de las generaciones del 96, 97 y 98. Pronto será el turno para otra camada que promete, con Cata Coll, Laia Aleixandri, Damaris Egurrola y compañía.