Froome rompe el Giro

El británico aprovecha el hundimiento de Yates, ataca a 80 kilómetros de meta y gana el pulso a Dumoulin por el liderato con una etapa y el ‘paseo’ final en Roma por disputarse

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Chris Froome celebra su victoria en la etapa reina del Giro de Italia.
Chris Froome celebra su victoria en la etapa reina del Giro de Italia. / EFE
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El británico Chris Froome (Sky) dio un vuelco al Giro de Italia en la disputa de la decimonovena etapa, entre Venaria Reale y Bardonecchia sobre 185 kilómetros, al ganar dejando atrás a Tom Dumoulin (Sunweb) y resto de rivales y ante el severo hundimiento del hasta ayer líder Simon Yates (Mitchelton-Scott), que dice adiós a la general.

Froome atacó a 80 kilómetros de meta, en el Colle delle Finestre, y tras hacer el tríptico montañoso (Finestre, Sestriere y Bardonecchia) en solitario cruzó la línea blanca con los brazos en alto y extasiado para ver cómo conseguía su segunda etapa en esta ‘corsa rosa’ y el liderato, al sacarle 3:23 a Dumoulin en meta.

El holandés no pudo recortar diferencias en ningún momento, tampoco Thibaut Pinot (FDJ) pese a que logró por unos metros ir en solitario delante de sus acompañantes. Al final, arriba, sí atacó Richard Carapaz (Movistar) para ser segundo a 3 minutos de Froome y recortarle unos 12 segundos a Miguel Ángel López (Astana) en su duelo particular por la ‘maglia bianca’ del mejor joven.

Finalmente, Pinot entró tercero a 3:07 del ganador y Dumoulin, quinto por detrás de López, a 3:23 del líder del Sky. Ese cuarteto perseguidor, que fue quinteto por momentos por la presencia de Sebastien Reichenbach, no pudo atrapar a Froome, nueva ‘maglia rosa’ con 40 segundos de margen sobre Dumoulin y 4:17 sobre Pinot, que completa el podio provisional.

Froome remata el trabajo

La clave del día estuvo, subiendo la Cima Coppi, en el gran trabajo del Sky y de Kenny Elissonde, sabiendo que Yates perdía terreno y tanteando a Dumoulin, el otro gran rival de Froome pensando en Roma. Y el cambio de ritmo final de Froome no sólo sorprendió a Dumoulin, sino también a Pinot y Domenico Pozzovivo (Bahrain-Merida), que entró finalmente con 8:29 de pérdida en meta.

Dumoulin tenía 2:54 de margen sobre Froome al inicio de la etapa, una ventaja que fue enjuagando el británico hasta ser líder virtual de la prueba a 33 kilómetros de meta (después de 47 kilómetros de fuga), bajando el Sestriere (3ª) y antes de la subida final a Bardonecchia (1ª), donde confirmó su triunfo de etapa y se hizo con la ‘maglia rosa’ a dos días de llegar a la capital italiana.

La subida final a Bardonecchia, otro puerto duro aunque no tanto como el Colle delle Finestre, fue letal para las mínimas fuerzas de muchos. Sus 6,8 kilómetros de ascensión al 9% de media y rampas del 13,4% en varios puntos fueron el broche a un ‘etapón’ que evocó a los de antaño, con un ataque a la antigua usanza de Froome desde lejos y varias peleas por detrás.

El británico cogió aire cuando atrás, ya en el último puerto, Pinot atacó y desató las hostilidades entre López (Astana) y Carapaz (Movistar), que en ningún momento colaboraron con Dumoulin ni Pinot buscando poder superar al francés en la general. Esos movimientos y ataques atrás hicieron que la distancia respecto a Froome disminuyera, pero sólo fue un espejismo temporal.

En esta etapa reina, Froome coronó en solitario en su larga aventura de 80 kilómetros la Cima Coppi de este Giro, un Colle delle Finestre que fue un espectáculo con 18 kilómetros de subida al 8,86% de media y rampas del 14%. Los últimos 7,8 kilómetros de ‘sterrato’, sin asfalto y con una tierra que el jueves era barro, vieron a Froome arañar tiempo al grupo de Dumoulin y Pinot, consumando el fracaso de Pozzovivo y ya viendo que Yates se dejaría más de media hora.

Yates, un día para olvidar

En un día en que dijeron adiós a la carrera Fabio Aru (UAE-Team Emirates), Vasil Kiryienka (Sky) y Ben O’Connor (Dimension Data), la gran pérdida para el Giro fue la de Simon Yates, quien tuvo una auténtica ‘pájara’ que ya se vaticinó con su falta de energía en la etapa previa. Un final triste para él después de tres victorias de etapa y trece días vistiendo la ‘maglia rosa’, ahora en poder de Froome, gran candidato a ganar este Giro.

La penúltima etapa partirá de Susa y llegará a Cervinia tras 214 kilómetros. Otra etapa ‘5 estrellas’ según el Giro de Italia con una primera parte aparentemente llana antes de enlazar las subidas al Col Tsecore (1ª), Col Saint Pantaléon (1ª) y la ascensión final a Cervinia (1ª), un puerto de algo más de 18 kilómetros con rampas del 12% que será el juez final de la prueba.

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