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La Selección Española femenina de fútbol intentará brillar y ser protagonista en Francia, país que acoge desde hoy el Mundial, el segundo consecutivo y de la historia del combinado nacional, que no parte entre las grandes candidatas, pero que quiere prolongar el salto que ha dado esta disciplina en España.

Nadie duda de que el fútbol femenino español está viviendo seguramente su mejor momento. Los éxitos en las categorías inferiores llegan con asiduidad, los estadios empiezan a llenarse para ver a los equipos y la Selección, la Liga Iberdrola crece año a año e incluso un club español, el FC Barcelona, alcanza el hito histórico de jugar la final de la Liga de Campeones.

Y en medio de toda esta vorágine, le toca el turno a la Selección Española y su reto mundialista, al que llega con mucha más madurez y mejor preparada para desquitarse de la amarga experiencia del que fue su debut hace cuatro años en Canadá, con mal comienzo y peor final.

Entonces, encuadrada en un grupo con Brasil, Corea del Sur y Costa Rica, las esperanzas de pasar a los cruces eran ambiciosas, pero el equipo se marchó con sólo el punto logrado ante las costarricenses y dos derrotas ajustada ante la ‘Canarinha’ (1-0) y las asiáticas (2-1). Días después, una carta de las futbolistas criticando al seleccionador Ignacio Quereda provocó el adiós de este y la llegada de Jorge Vilda y el inicio de una nueva era de crecimiento.

El técnico madrileño, de 37 años, ha conformado un buen bloque, que ha ido renovando y rejuveneciendo con futbolistas que han destacado en las categorías inferiores. De hecho, España será el tercer equipo con la media más baja de edad, apenas 25 años, del torneo, y eso que aún cuenta entre sus 23 elegidas con más de la mitad, trece, que ya estuvieron hace cuatro años en la Copa del Mundo.

Calidad española

Además, Vilda ha impuesto un modelo de juego y un estilo con el balón como centro neurálgico, con el que aprovechar las buenas cualidades técnicas que poseen las futbolistas españolas, físicamente inferiores a muchas de sus rivales y que firmaron una fase de clasificación impoluta, con ocho victorias en ocho encuentros para sellar sin problemas su pase a Francia.

Pero el seleccionador necesitaba un paso más para poder elevar el nivel competitivo del equipo nacional, decimotercero del ranking FIFA y quinto del de UEFA, y por ello diseñó una preparación hacia el Mundial con muchos amistosos y casi todos ante rivales de primer nivel.

Doce partidos ha disputado España en su camino hasta el debut de mañana ante Sudáfrica, entre ellos frente a candidatas al título y en los primeros puestos del ranking como Estados Unidos (número 1), Alemania (2), Inglaterra (3), Canadá (5), Japón (7), Países Bajos (8) y Brasil (10).

Las victorias se han resistido, sólo cuatro, pero dos de ellas ante oponentes de nivel como las holandesas, actuales campeonas de Europa, y las brasileñas (2-1), y sólo las estadounidenses (0-1) y Polonia (3-0 en la Copa Algarve) pudieron derrotar a un combinado que ha mejorado sensiblemente en la faceta defensiva.

“Fuimos los primeros que logramos clasificarnos, con los ocho partidos ganados, en algunos jugando muy bien y eso genera algunas expectativas, pero hay que tener los pies en tierra y saber dónde estamos”, remarca Vilda, sabedor de que afrontan un grupo complicado.

España comenzará su sueño ante el teórico rival más sencillo como es Sudáfrica, actual subcampeona africana y ante la que ganar allanaría mucho el pase, ya que se clasifican para octavos las dos primeras de cada grupo, más cuatro de las seis terceras. Además, serviría para llegar con más relajación al duelo contra la poderosa Alemania, ‘bestia negra’ del equipo, pero ante la que empató sin goles en un amistoso en noviembre.

China, otro equipo competitivo, será el cierre de una primera fase donde ser segunda tiene un premio ‘envenenado’, ya que prácticamente envía a un choque en octavos contra las actuales campeonas, Estados Unidos, mientras que ser tercera podría poner en el camino a otra seria candidata como Inglaterra, que también se le suele atragantar a las españolas.

EEUU, rival a batir

En total, Francia acogerá a 24 selecciones repartidas en seis grupos que pelearán por derribar de su trono a las estadounidenses, campeonas hace cuatro años tras apabullar en la final a Japón por 5-2. Las de Jill Ellis son las rivales a batir y parece que tendrán sobre todo una dura oposición por el bando europeo por parte de Alemania, la anfitriona, que jugará con la baza del público, e Inglaterra. Los billetes para Tokyo 2020 también estarán en juego.

Del actual ranking mundial, del top 20 únicamente faltarán Corea del Norte, undécima, Dinamarca (17) y Suiza (18) en un torneo donde estarán las grandes estrellas de este deporte, salvo, curiosamente, su gran líder, la noruega Ada Hegerberg, primera Balón de Oro de la historia y autora de un triplete en la final de la Champions entre el Olympique de Lyon y el Barça, pero que ha renunciado a participar por la falta de igualdad respecto al combinado masculino.