34-1
De esta manera consiguió Rodrigo Moreno el gol que significaba el 1-2 para España, rematando una falta botada por Thiago al primer palo de la portería defendida por Pickford. / EFE
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La Selección Española de Fútbol consiguió la segunda victoria de su historia en Wembley, en el debut de Luis Enrique al frente del combinado nacional. España superó el exigente test que supuso Inglaterra, cuarta en el pasado Campeonato del Mundo, dejando muy buenas sensaciones en la primera parte, y sufriendo el acoso inglés en el tramo final del encuentro, sobre todo en las acciones a balón parado.

El nuevo inquilino del banquillo de España ya anunció que iba a darle una vuelta de tuerca al ‘tiqui taca’, y lo cierto fue que esa evolución comenzó a tomar forma en el mítico estadio inglés. España fue mucho más vertical que en encuentros precedentes, y aunque hubo jugadores a los que pareció costarles más el hecho de no sumar pases tras pases para llegar al área contraria, lo cierto fue que el equipo de Luis Enrique supo encontrar en muchos momentos de la primera parte el equilibrio suficiente entre el fútbol de toque y el juego en largo.

Aún así, en la primera ocasión en la que Inglaterra se acercó con peligro a la portería española hizo daño. Tanto que el 1-0 subió al marcador después de que Rashford aprovechase un excelente servicio al segundo palo para culminar el primer contragolpe local. No funcionó la presión arriba y Nacho no acertó a cortar el pase de gol.

SAÚL, Y RODRIGO, CLAVES

Así se generó un punto más de exigencia para empezar del que salió airoso España gracias a una reacción inmediata. La banda derecha de Carvajal y Rodrigo creó el empate, en una de sus muchas jugadas, con el pase atrás del delantero del Valencia a Saúl. El primer gol del atlético con España confirmó que además de partido grande, era oficial.

Los de Luis Enrique crecieron en la posesión ante una Inglaterra que sacó las virtudes de su paso por Rusia con el balón parado pero no estuvo fina en defensa. Los de Gareth Southgate crearon peligro a balón parado, rondó el gol la Bota de Oro del Mundial, Harry Kane, y casi lo cantó Rashford hasta el vuelo de De Gea.

Sin embargo, se quedaron helados en el 1-2 de Rodrigo, con un gran desmarque al primer palo en una falta puesta por Thiago. A partir de ahí salieron los defectos también de una Inglaterra que cerró Rusia con un cuarto puesto esperanzador tras una larga lista de decepciones. Le faltó la creación en el centro del campo, la respuesta ante un rival superior.

‘La Roja’ se armó con el balón en la reanudación, marcada por el parón de diez minutos en la lesión y golpe de Shaw. Los inventores del fútbol comenzaron a arriesgar con líneas más adelantadas y España buscó la espalda rival. Sin embargo, los de ‘Lucho’ perdieron de vista la meta rival, pese a la entrada de Asensio, y tocó sufrir para la segunda victoria española en Wembley tras 1981.

De Gea amargó a su compañero en el United Rashford, con los de Luis Enrique demasiado metidos atrás. El meta español, que se reivindicó tras ser uno de los más criticados en el Mundial, dio algo de suspense final en un salto en lucha por el balón con Welbeck, que terminó en gol anulado por falta. Una pelea hasta el final para dar mejor sabor a un buen estreno con el nuevo seleccionador.

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