Los jugadores del Real Madrid realizan varios ejercicios durante el entrenamiento del equipo.
Los jugadores del Real Madrid realizan varios ejercicios durante el entrenamiento del equipo. / EFE
Publicidad

El Real Madrid y el Girona pelearán hoy en Montilivi (21.30 horas) por el cuarto y último billete de semifinalista de la Copa del Rey, una ronda que los madridistas tienen más cerca por el 4-2 de la ida y su actual positivo momento y que acabaría con cinco años sin estar entre los mejores.

El actual campeón de Europa conquistó su decimonoveno título copero en Mestalla en 2014 ante el FC Barcelona y desde entonces ha atravesado una mala racha en el torneo del ‘k.o’, sin pasar nunca de cuartos y con momentos un tanto sonrojantes como la eliminación en dieciseisavos de final de la temporada 2015-16 ante el Cádiz por el ‘caso Cheryshev’.

Nuevo trofeo

Ahora, quedarse a tres partidos de un nuevo trofeo está bien encarrilado para los de Santiago Solari después de un trabajado 4-2 en el Santiago Bernabéu frente a un Girona que fue peleón en la capital y que promete serlo también ante su afición, pese al desgaste del pasado domingo en el derbi ante el FC Barcelona.

Seguramente el Real Madrid está en uno de sus momentos más regulares de juego de la temporada.

El equipo merengue parece haber recuperado la mejor forma de algunos de sus futbolistas en el momento adecuado de la campaña y sus tres triunfos seguidos ante Sevilla (2-0), el conjunto gerundense (4-2) y el Espanyol (2-4) han traído nuevos aire de optimismo que se deben confirmar en Montilivi con un pase sin sobresaltos ante un rival que lleva diez partidos sin ganar entre Liga y Copa.

Además, parece que el trece veces campeón de Europa también ha recuperado cierto tono ofensivo como indican esos diez goles anotados, factor clave también en su mayor presencia en los partidos y que amenaza a los de Eusebio, con problemas en defensa en los últimos partidos con 12 encajados en sus últimos cuatro.

Otra buena noticia para Santiago Solari es la ausencia de lesionados. En la enfermería sólo queda Jesús Vallejo, que apenas cuenta, y el argentino puede empezar a repartir mejor los esfuerzos entre sus jugadores en vistas a la llegada de la adorada Champions en 15 días.