El Madrid vence al Valencia sin enamorar en un partido apurado

Pese a adelantarse muy pronto en el marcador, el equipo blanco tardó en resolver el partido

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El centrocampista merengue, Modric, se dispone a golpear el balón ante el jugador del Valencia, Dani Parejo.
El centrocampista merengue, Modric, se dispone a golpear el balón ante el jugador del Valencia, Dani Parejo. / Efe
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El Real Madrid hizo olvidar su tropiezo en Ipurua para reconducir su situación en Liga después de imponerse ayer al Valencia (2-0) en un partido extraño, perteneciente a la jornada 14, que tardaron en resolver los merengues pese a adelantarse muy pronto y apaciguar a su rival, venido a más en la segunda mitad.

El equipo de Solari demostró que el traspié ante el Eibar es un oasis en el desierto. Roma mediante, los blancos suman seis victorias en siete partidos desde que Lopetegui fuese despedido. Sin brillo ni pegamento, el Madrid ganó al Valencia sin enamorar, con una versión muy plana que le hizo pasar apuros tras el descanso.

tranquilidad

Lucas Vázquez fue quien llevó la tranquilidad a las gradas de Chamartín. Corría el minuto 82 y el equipo de Marcelino había desperdiciado hasta tres ocasiones muy claras. Ahí se acabó todo. El gallego recogió el guante de Benzema, que le habilitó en el corazón del área para batir a Neto. El 2-0 echó el telón y cerró el debate de un partido que no pasará al recuerdo.

La jugada la inició Carvajal, uno de los mejores en el Real Madrid, picante e incisivo como de costumbre, el de Leganés parece no haber sufrido un largo periodo de inactividad. Suya fue la aguja que enhebró el segundo gol y también el primero, el que calmó el runrún del Bernabéu cuando apenas se habían cumplido los 8 primeros minutos.

Una jugada personal, peleada en la línea de fondo, terminó con un recorte antes de buscar un centro que fue a parar a la cabeza de Wass. El internacional danés la metió sin querer en su portería y permitió a los blancos jugar con más tranquilidad aunque, posteriormente, no se tradujese en el verde. El Madrid no sufrió, pero tampoco se divirtió.

Ceballos intentó cambiar la tendencia, pero nada de nada. Ni una sola ocasión que cambiase la tibia primera mitad. Enfrente, un Valencia que no despertó hasta la media hora con un disparo de Gameiro que apenas llevaba peligro. Sí lo llevó en la primera oportunidad de los ‘che’ en la segunda mitad. Una combinación entre Soler y el francés que atrapó Courtois.

Saltaron las alarmas en Chamartín sobre todo cuando Mina mandó por alto un balón exquisito dentro del área y, mucho más, cuando Batshuayi mandó a la cara de Courtois un mano a mano que fue previamente anulado por mano. El Valencia rondó el gol, cuestionando la falta de iniciativas en el Real Madrid. Poco fútbol y poca emoción para los de casa.

En el cuarto de hora final, sin saber dónde caería la balanza, Asensio intentó desenredar el entuerto y apaciguar los primeros pitidos de la grada. Isco, que recibió el perdón de Solari a falta de diez minutos, estuvo a punto de enganchar el segundo, pero finalmente fue Lucas Vázquez quien aprovechó la asistencia de Benzema.

El gol salvó el triunfo y dejó un mejor regusto a la afición del actual campeón de Europa. Un equipo que sigue buscando su sitio, que ha sumado tres puntos vitales para seguir vivo en la Liga, pero que necesita una inyección que devuelva el enamoramiento con los suyos. El Valencia, por su parte, quiso pero no pudo y seguirá en mitad de la tabla tras su difícil comienzo de temporada.